Cisco presenta los resultados del estudio para el Desarrollo Social y Económico de América Latina

El estudio se llevó a cabo en en ocho países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Venezuela y México. 08/03/13
 

Por: Reseller / Nayeli Torres

México es visto como la nueva potencia económica necesaria para el desarrollo de grandes mercados, debido al buen manejo de los recursos, la economía y las relaciones exteriores que se trabajaron en el sexenio pasado.


Un estudio en ocho países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú y Venezuela), realizado por la compañía IDC en alianza con Cisco, con aproximadamente 767 encuestas para todo tipo de sectores económicos, reflejó resultados alarmantes para América Latina al concluir que existe una demanda creciente por profesionales de TIC´s en Latinoamérica, pero la escasez de profesionales que cumplan con los requisitos y habilidades necesarias para ocupar algún puesto de TIC, presenta desafíos para la región.

El estudio revela una brecha de 296,200 profesionales especializados en redes y conectividad en la región para el año 2015, una brecha del 35 por ciento entre oferta y demanda. En el caso de México, la brecha es del 41%. Por lo que, aumentar el número de profesionales TIC capacitados debe ser una prioridad política en América Latina ya que la falta de profesionales capacitados puede limitar las oportunidades de los países para adoptar tecnología, acelerar el crecimiento económico y crear nuevos puestos de trabajo. revistas y periódicos enfocados en materia económica y financiera a nivel mundial han asegurado que América Latina es el nuevo atractivo para invertir en el segmento de tecnología. En especial, México es visto como la nueva potencia económica necesaria para el desarrollo de grandes mercados, debido al buen manejo de los recursos, la economía y las relaciones exteriores que se trabajaron en el sexenio pasado. El empleo formal en el país ha crecido y el sector tecnológico no se queda atrás debido a la gran demanda del mercado, pero ¿qué pasa si no contamos con recursos humanos suficientes para cubrir todas las plazas de tecnología? Es momento de continuar y reforzar con la educación nacional y atraer a los jóvenes a estudiar ingenierías, ya que el panorama económico es muy amplio y positivo para el futuro inmediato.

Los conocimientos básicos en redes como la seguridad, telefonía IP, y redes inalámbricas representaron el 55 por ciento del total de la brecha de profesionales capacitados en el año 2011 y representará un 44 por ciento en el año 2015. Hubo una escasez de alrededor de 76,800 profesionales en el año 2011, que aumentará a 129,100 para el año 2015. Estas cifras representan una brecha del 22 por ciento en el año 2011 y del 25 por ciento en el año 2015.

Las certificaciones juegan un rol importante en las organizaciones para más del 75 por ciento de las organizaciones participantes en la encuesta. Estas ven a las certificaciones de fabricantes como un importante atributo al evaluar el personal potencial que ocupe posiciones relacionadas con redes. De los encuestados, el 49 por ciento dijo que esas certificaciones eran “muy importantes”, mientras que el 28 por ciento las encontró “importantes”.

En la medida en que la tendencia a la tercerización se fortalece en Latinoamérica, un creciente número de empresas obtendrá nuevas habilidades en redes por parte de un proveedor de servicios en lugar de tener que entrenar personal internamente. En este sentido, el 62 por ciento de las compañías encontró “muy importante” para los proveedores de servicios tener personal certificado, mientras que otro 29 por ciento de los encuestados dijo considerarlo “importante”.

Por lo tanto, si la región no comienza a ocuparse en la educación de su población y en aprovechar a los “cerebros nacionales”, América Latina corre el riesgo de desaprovechar este momento importante en donde se considera una economía estable y con el potencial necesario para invertir capital extranjero, puntualmente en el sector tecnológico.