Gerardo Romero, una historia de constancia que va sembrando éxitos

02/12/14
 

Por: Ricardo González

Con el sello de la colonia Clavería en Ciudad de México es que Gerardo Romero, actual director de la división comercial y de soluciones avanzadas en Ingram Micro México, comenzó su historia en el año de 1971 dentro del seno de una familia de tres hijos, dos varones y una dama, siendo él la parte media de la descendencia. Desde pequeño y como parte de su esencia ha sido alegre, inquieto, de fácil trato y con un arraigado gusto por los deportes. Con una infancia muy feliz como él mismo lo refiere entendió desde temprana edad que la disciplina es un valor ineludible para el éxito personal, donde su padre era la principal figura de autoridad con una contraparte de complicidad en su madre, que sin embargo en su conjunto fincaron una terna de hijos unidos con alto sentido de la responsabilidad.

Con un negocio propio que cuidar dedicándose su padre a la mecánica automotriz es que Gerardo comenzó de manera natural su incursión al ámbito laboral desde la educación secundaria colaborando de forma activa y cultivando al mismo tiempo una constancia de trabajo que hoy en día la caracteriza, sin embargo el afán de estudiar una carrera y desempeñarse en terrenos profesionales con horizontes más amplios, -no existía una carrera profesional para el sector automotriz- lo llevaron hacía la ingeniería industrial y de sistemas de donde egresó en el momento justo del boom tecnológico de mediados de los años noventa y obviamente sin la plena conciencia de la andanada de cambios que las tecnologías de la información representarían para la sociedad en general y para el mismo Gerardo que primeramente incursionó de forma profesional en el segmento de logística en la renombrada compañía UPS para de ahí brincar directamente en el mes de octubre del año 2,000 a lo que hoy es su segunda cuna: Ingram Micro, invitado por el ahora director general de Ingram Micro México, Luis Férez; que cabe mencionar también había trabajado en la misma compañía, designando a Gerardo Romero como líder de un proyecto de gran importancia como lo fue el Centro de Distribución del mayorista (CEDIM), comenzando de esta manera tanto su aventura en esta industria y una estrecha relación con Férez como uno de los principales impulsores de su carrera en todos los sentidos, mencionando también a un número amplio de amigos, compañeros y colaboradores que a lo largo del tiempo han estado presentes como los ex-directores de Ingram México: Alejandro Castro, Marco Tessa, David Schoenberger y la institucional Elvia Moreno entre otros.

A partir de este momento, la carrera de Gerardo ha sido completamente ascendente y llena de retos, entendiendo que esta industria al ser tan dinámica y con cambios tan intensos por lo vertiginoso que resultan los avances tecnológicos, sólo permite escalar a quienes se deciden a afrontar con entereza y dedicación este viaje. Un amante de las cosas simples, Gerardo también finca su exitosa carrera en las relaciones humanas, logrando sumar un largo grupo de amigos en esta industria que de manera recíproca han formado en la confianza lazos estrechos.

La responsabilidad conlleva liderazgo y Gerardo se visualiza como un líder de equipo y no como un general dictador, el orden y la planeación lo distinguen con una vocación natural por el desarrollo de sus colaboradores menos experimentados, tal cual como fue en su caso.

Con una carrera destacada dentro de Ingram Micro y la mira puesta a continuar escalando dentro de la organización, Romero tiene en sus dos pequeñas hijas su prioridad de vida y el impulso que sólo el amor de padre significa, por lo que el horizonte lleno de retos también es un camino siempre adelante y mejor para “Gerry”.