¿Qué tanto suma?

Editorial. Diciembre 2014
 

Por: Ricardo González

Desde que tengo uso de razón recuerdo un país lleno de las maldiciones del tercer mundo: corrupción, miseria e inseguridad con el común denominador del repudio generalizado a la clase gobernante, la protesta estéril y la ciudadanía sin un real detonante que pueda cumplir la voz en hechos, pero hoy no todo es igual, nuestros tiempos como ninguna otra ocasión en la historia han dado la posibilidad de masificar la opinión pública incluso más allá de las fronteras. La tecnología y el cómputo juegan un papel fundamental en donde lamentablemente el ciclo se repite: Avalanchas de contenido, ejércitos de hormigas replicantes sin leer y un mensaje que pierde su esencia al mezclarse con movimientos apócrifos o en el mejor de los casos que no tienen nada que ver uno con otro, la desorganización de la protesta, la pobre educación y el deseo de ser un 'guerrillero' de redes sociales le resta gran parte del valor a la propuesta.

Para nadie es secreto que la estabilidad del país es tan frágil como la imagen de la clase política y es precisamente en este punto crucial de la vida de México donde debemos evaluar ¿Qué tanto suma la tecnología en estos momentos? El hecho de hacer viral un mensaje no garantiza que los seguidores lo vivan, crean, piensen y actúen en consecuencia con justo derecho. Quizá los borregos restan en lugar de sumar, quizá no...

Nos vemos el próximo mes justo ahí o en un lugar mejor.