Comunicaciones Unificadas, negocio potencial

Tendencias de movilidad y esquemas de Cloud han evolucionado el negocio del video, incrementando los aplicativos y la adopción de estas tecnologías por parte de empresas de cada vez menor tamaño; creciendo las oportunidades de los canales que entiendan estas nuevas formas de negocio. 02/07/15
 

Por: Reseller/ Cyntia Martínez

Tecnologías tradicionales como telefonía IP, sistemas de videoconferencia y chats anteriormente se ofrecían de manera aislada pues habían silos de comunicaciones de cada una de estas, cada cual con su propia infraestructura y sistemas de administración, lo que impactaba en las organizaciones al requerir cada vez más infraestructura y diferentes sistemas de administración.

No obstante, en los últimos años las tecnologías han evolucionado por lo que han convergido en una sola arquitectura de colaboración que involucre diferentes canales de comunicación que se conecten entre sí.

“Por mucho tiempo ha existido el término Comunicaciones Unificadas aunque aún no se ha logrado del todo. Aún existen elementos asilados de comunicación, voz, datos y video, por lo que debemos hacer posible que exista una comunicación intuitiva, simple y sin necesidad de resaltar uno u otro dispositivo, pues cualquiera se deberá comunicar de manera integral a una plataforma empresarial. El siguiente paso sería incorporar las comunicaciones a las aplicaciones propias del negocio”, refirió el responsable del negocio de soluciones de Comunicaciones Unificadas para América Latina y el Caribe en Avaya México, Rafael Chávez.

Comunicaciones visuales

En este sentido, los sistemas de telepresencia deben integrarse con soluciones vía web, redes sociales, chat, sistemas de calendario, sistemas de tecnología IP, entre otros, traduciéndose en beneficios de productividad, mejora en los procesos de negocio, costos operativos y administrativos para las organizaciones.

El gerente de Desarrollo de negocio en tecnologías de colaboración para Cisco América Latina, Saúl Olivera González, explicó que parte de esta evolución es la sustitución del término videoconferencia por el concepto “visual colaboration”, pues los sistemas están mejorando de manera significativa la experiencia del usuario al ser más fáciles de usar, tener compatibilidad con otras salas y dispositivos móviles, ofrecer mayor calidad de audio y video, estabilidad de la comunicación y seguridad.

“El video ya no es un lujo dentro de las organizaciones. Se ha convertido en la nueva telefonía de este siglo pues lo que la telefonía fue el siglo pasado, en términos de la importancia para el negocio, hoy lo es el video. En la actualidad, por la distribución geográfica, las empresas ya no solo proveen productos o servicios en su localidad, sino en otras partes del país o del mundo, por lo que existe la necesidad de distribuir el ecosistema estratégicamente y lograr la comunicación con sus clientes y colaboradores, sin importar el lugar en donde se encuentren”.

Movilidad, el nuevo reto

A este respecto, el director general de Polycom México, Juan Pelagio, explicó que anteriormente existía el paradigma de que la videoconferencia solo se realizaba en un lugar fijo como en una sala de juntas. Pero hoy, como resultado de la movilidad de las personas y la proliferación de smartphones, tabletas y cómputo móvil, es posible realizar la colaboración desde cualquier lugar y en cualquier dispositivo.

No obstante, aclaró que el espacio físico de una sala de juntas sigue siendo importante por lo que no desaparecerá, pero hoy el reto de los proveedores de este tipo de servicios es ofrecer al usuario final una experiencia lo más similar posible a una conversación frente a frente sin importar que se trate de un lugar abierto, para que no haya preocupación por ruido ambiental o distractores y se focalice en el objetivo de la conversación.

Con la llegada de los dispositivos móviles también arribaron las aplicaciones gratuitas o de bajo costo que permiten la comunicación de texto, voz y video sobre Internet las cuales fueron pensadas para el segmento de consumo, pero también fueron adoptadas por algunas empresas por cuestiones de costo y facilidad de uso.

Olivera aseguró que hoy existe diversidad de aplicativos que se descargan desde los dispositivos móviles y que no garantizan el nivel de experiencia ni la seguridad que ofrece una solución profesional.

En este sentido, la información que se genera durante una conversación de negocios a distancia deberá estar encriptada mediante poderosos algoritmos de cifrado de información que garanticen a la empresa las sesiones de colaboración visual de manera segura, con alta calidad y funcionalidad.

“Hay empresas que descargan las aplicaciones de manera gratuita y utilizan la misma aplicación con la que se comunican con el hijo que con la que cierran un negocio. Sin embargo, requiere un sistema que ofrezca confiabilidad”.

Nube a favor del video

Por temas de costo, Chávez dijo que continúa siendo preponderante el uso de soluciones profesionales de video en grandes corporativos; sin embargo, hoy existe la posibilidad de que pequeñas y medianas empresas también las adopten gracias a modelos de cloud con esquemas por suscripción y que, a diferencia de modalidades on-premise, ofrece costos operativos (Opex) en lugar de inversión capital (Capex).

“Lo que antes era un elemento de red ahora lo subimos a la nube y lo proveemos como servicio. Una red de comunicación deberá contener: virtualización, movilidad, seguridad, conferencia, video e integración de soluciones a las aplicaciones de las empresas”.

En complemento, el especialista de Cisco abundó en que los esquemas de video en formato de nube no requieren importantes inversiones ni costosos centros de datos para alojar las aplicaciones.

“Ya no hay excusa para que las organizaciones, sin importar su tamaño, utilicen tecnologías de video. Los anchos de banda son cada vez mayores, hay más oferta en el mercado, además de soluciones en la nube que resuelven problemas de costos. La nube está acelerando la adopción de tecnologías al no requerir grandes inversiones para tener sistemas de videoconferencia bajo esquemas de suscripción o pago por usuario”.

En este panorama, detalló que el video es de las tecnologías que tendrán mayor crecimiento en México. Hoy el valor estimado de este mercado es cercano a los $45 millones de dólares en el país; creciendo alrededor del 5% año contra año y pronosticando un aumento al 9% en los próximos años; de ahí la oportunidad de negocio para el canal de distribución.

Un negocio en evolución

El responsable del negocio de Comunicaciones Unificadas en Avaya, manifestó que el video se encuentra en un momento de transición importante y los resellers han asimilado que deben evolucionar conjuntamente.

En este sentido, aseguró que el reto más importante es romper el paradigma cultural en el que han estado inmersos los canales enfocados por completo en el mundo de la telefonía digital o de comunicaciones empresariales, ya que hoy deberán proveer soluciones de comunicación, colaboración y “team engagement”, mediante la integración de soluciones, servicios y varias tecnologías que ofrezcan resultados positivos al negocio.

Olvera González destacó el papel que juega el canal cuando el video se convierte en un habilitador en los procesos de las organizaciones, pues el distribuidor deberá conocer a qué se dedica su cliente, cuales son sus procesos de negocio, qué busca mejorar y cómo podría ayudarlo a mejorar su productividad, eficiencia y a ser más competitivo.

“El canal se convierte en un consultor que acerca a las empresas la solución específica que se adapta a las necesidades de sus clientes. Deberá desarrollar una metodología de implementación de la tecnología para medir el impacto en el negocios, lo que va más allá de entregar un equipo”.

Subrayó que la entrega del producto no solo generará los márgenes para el canal, sino también los servicios de valor agregado asociados a la consultoría y metodología de proceso de adopción.

En la opinión de Pelagio, los canales muestran cada vez más interés de integrar este tipo de soluciones a su portafolio, además de mayor conocimiento incentivado por el apoyo de las marcas.

“Es necesario que los fabricantes transmitan el conocimiento a los resellers para que puedan entender los elementos que agregan valor a los negocios, lo que provoca que haga sentido en los canales que tienen la necesidad de incrementar su negocio a través de colaboración”.

Desde la óptica de Cisco, los vendors tienen la obligación de preparar a los canales mediante certificaciones, capacitaciones y entrenamientos que deberán cambiar constantemente; enfocados en temas de consultoría de negocios, procesos de adopción, detección de negocio y no solo en producto e implementación de soluciones.

“Se están estructurando alianzas entre los mismos resellers. Hace algunos años se veían como competencia; hoy se ven como socios al sumar capacidades y diferentes habilidades para conformar una propuesta de valor y atender las necesidades de sus clientes, lo que beneficia al ecosistema y al usuario final”, concluyó.