Internet, Móviles y Wearables, las herramientas del nuevo perfil del paciente

En el caso de la salud, la web se ha convertido en una opción cada vez más latente para quienes buscan contenidos relacionados con este tema, así lo revela el Primer Informe de Internet y Salud 2015. 12/08/15
 

Por: Reseller / Cristina Bravo

El 2007 representa un parteaguas en la industria de la tecnología. En ese entonces sólo por mencionar uno de los eventos más importantes de la historia, Steve Jobs presentaba el primer iPhone y comenzaba una nueva era en materia de movilidad. Con nuevos equipos cada vez más robustos y con costos asequibles para diferentes segmentos del mercado, uno de los temas beneficiados fue el acceso a la información.

Desde entonces a la fecha, en México el número de internautas ha tenido un crecimiento destacable: en 2007 se contabilizaban 23.9 millones y hoy según los resultados del más reciente estudio de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), somos 53.9 millones de usuarios de internet, impulsado este crecimiento principalmente porque los usuarios comienzan a más temprana edad a navegar en la web (8 años en promedio), siendo la búsqueda de información la segunda actividad más realizada por los internautas en nuestro país.

Pero, ¿qué información busca el usuario en internet? Sin duda que una de las principales sería la relacionada con la salud. Hoy es sumamente fácil teclear los síntomas que presentamos y por el ritmo de vida ajetreado que se vive en la actualidad preferimos optar por la información que podemos obtener rápidamente antes que acudir al médico. Seamos honestos, eso pasa con frecuencia y así lo revela el Primer Informe Doctoralia Salud e Internet 2015 en el que los resultados reflejan que el 90% de los usuarios1 de internet utiliza las TIC´s para obtener contenidos y servicios relacionados con su salud.

Sobre el estudio

Con ese contexto y premisa, Doctoralia, una de las StartUp más sobresaliente en España se dio a la tarea de realizar el primer Informe “Internet y Salud 2015” -aplicado a usuarios de ocho países donde tiene presencia entre ellos México-, revela que hay un nuevo perfil de pacientes y nos arroja datos interesantes. Quienes acceden a este tipo de búsqueda de contenidos y servicios en internet, en general son personas que declaran –en su mayoría-, un diagnóstico de enfermedad crónica (55%) cuyo rango de edad se encuentra entre los 51 y 60 años (24%), con un nivel de estudios alto (67%) y un estado de salud “bueno” (39%).

El uso de dispositivos móviles y de otra tendencia como la “tecnología vestible” (wearables) también fueron conceptos que el estudio tomó en cuenta dando como resultado que los primeros representan un uso importante con el 35% llevando la delantera a los wearables que representaron el 14%. Así fue que se pudo determinar ese nuevo perfil del paciente.

“La combinación de los usos de estas tres tecnologías (Internet, Móvil y Wearables) facilita la identificación de tres perfiles de pacientes diferenciados. Un primer grupo relacionado con aquellos usuarios de internet que solo utilizan internet. Este grupo tradicionalmente conocido como “ePacientes” e incluye al 60% de la población encuestada. Le sigue el “mPaciente” que además de utilizar el internet, echan mano de sus dispositivos móviles (26%) y un 14% representa a quienes además del internet y los dispositivos móviles utilizan los wearables: los “wPacientes”, explica en entrevista Frederic Llordachs, Global Business Development de Doctoralia.

Para México donde la muestra de encuestados representó el 20% del total, resultaron un 62% de “ePacientes”, 25% “mPaciente” y 13% “wPaciente”, sin embargo y aunque es importante conocer los nuevos perfiles de los pacientes, ésta no está solamente relacionada con la búsqueda de información perse. Nos encontramos sin duda ante una nueva era en la que los flujos de información demandan la transformación y generación de nuevas plataformas de comunicación, que en este caso involucren tanto a los pacientes como a los profesionales de la salud y a las instituciones sanitarias.

e-commerce frente a los servicios de salud en internet

Cierto es que con el paso de los años, la compra-venta online ha ido tomando realce entre los hábitos de consumo de los usuarios de internet. En México, según el Estudio de Comercio Electrónico de AMIPCI más reciente, la estimación del valor de mercado del comercio electrónico en México creció un 34% representado por poco más de 162 mil millones de pesos al cierre de 2014 un crecimiento potencializado principalmente por el uso de dispositivos móviles (smartphones y tablets). Mientras que las categorías que mostraron una alta tendencia de compra fueron ropa y accesorios, descargas digitales y boletos para eventos2. Resalta también la categoría de “Deportes y Bienestar”.

Aunque Llordachs reconoció que en el mundo digital actual, donde el intercambio de datos juega un papel protagónico, el sector salud se ha quedado un tanto rezagado, destacó el caso de México, donde dijo que se observan importantes avances en cuanto al grado de competencia y visión hacía este cambio a la era digital. Prueba de ello, refirió, son las cifras de la plataforma de Doctoralia para nuestro país donde se contabilizan más de dos millones de usuarios mensuales y donde cada vez son más profesionales que encuentran un espacio donde embonar en este círculo virtuoso en el que los usuarios impulsan al sector.

Telemedicina

Hablar del crecimiento y desarrollo de plataformas como Doctoralia que buscan acercar a pacientes con profesionales de la salud y viceversa a través de la tecnología como herramienta activa de comunicación, nos lleva también a abordar otro concepto que aunque a paso lento va ganando terreno en ambos sectores: el tecnológico y el de la salud y es la telemedicina. Mucho de este paso lento, afirma Frederic Llordachs, tiene que ver con el casi nulo interés por parte de quienes representan a los gobiernos que no impulsan políticas públicas que lleven al sector salud hacía un nuevo modelo de atención puesto que “los servicios de la telemedicina, vienen a sustituir la apertura de nuevos espacios de infraestructura física, como hospitales, centros de salud, hospitales de primer contacto y esto es –políticamente incorrecto-“, dijo.

Al tratarse de una industria naciente, -en algunos países como México-, impulsar al concepto de la telemedicina requiere de inversiones sumamente importantes por parte del sector público. Sin embargo, como cualquier producto en el mercado global, aplica la ley de la oferta y la demanda. A medida de que el interés y empuje crezca (demanda) la oferta irá creciendo y por ende siendo mayormente asequible. Como lo refiriera Astrid Vivas, CEO de Greicom3 en una entrevista otorgada a la revista Forbes México “a futuro, según indica la historia, los costos tecnológicos bajarán de manera exponencial, haciendo posible que todo el mundo pueda llegar a tener un doctor virtual en su casa, evitando trasladarse a un hospital, hacer filas eternas o esperar horas por la atención médica domiciliaria. Dentro de poco tiempo será una realidad que un doctor se levante en la mañana, vaya a su computadora y atienda a pacientes de todo el planeta, entregándoles diagnósticos tal y como si estuvieran en su oficina. Hoy, algo similar sucede con la ‘telecirugía’, en la que un paciente es operado por un robot que está siendo comandando por un doctor ubicado en otro continente, con resultados impresionantes”.

Para el Global Business Development de Doctoralia, la tecnología ya no es la pieza endeble del binomio salud y tecnología. El paradigma ahora está en la apuesta de quienes toman las decisiones a nivel gubernamental y en el cambio de la cultura entre los usuarios.

Y es que el reto en México, va más allá de decidir apostar por este concepto de la telemedicina como forma de mejorar los servicios de salud en el país; va más allá de ser observadores y de saber que las tecnologías de la información son una herramienta de desarrollo económico y social; el desafío en nuestro país es mucho más profundo.

Podría vislumbrarse como un camino difícil el impulsar temas como la telemedicina en un país donde 55.3 millones de personas viven en pobreza4, donde el acceso a internet o a equipo de cómputo no es una realidad para muchos millones, donde las políticas públicas de largo aliento que propicien el uso de tecnologías como una herramienta de desarrollo y que -por ejemplo en este tema de la salud se pueda llegar a un mayor número de ciudadanos para poder brindar un mejor servicio-, van apenas tomando cause, sin embargo hay luces que comienzan a iluminar ese camino. Luces como el proyecto de “México Conectado” cuya iniciativa busca minimizar la brecha tecnológica en la que se encuentra nuestro país dotando de herramientas de TIC´s (conectividad de banda ancha) a sitios públicos y comunidades, de tal manera que se logren mejorar sus procesos de vida y tengan un elemento de cambio sustancial. Este proyecto en conjunto con la Estrategia Digital Nacional del Gobierno Federal, busca colocar a México en el promedio de conectividad de los países miembros de la OCDE a través de cinco ejes: seguridad, educación, gobierno, economía digital y salud.

En cualquier lugar y en todo momento, se trata de poner en práctica políticas públicas de largo plazo y de pensar siempre a futuro, en ese futuro tecnológico que ante todo se pinta prometedor. “Todo esto que parece ciencia ficción es posible y económicamente su costo no es tan alto como lo tenía hace diez años, por ejemplo. Debemos, como agentes del mercado y del sector, ayudar a la gente a que conozca lo que se puede hacer para que ellos, los ciudadanos sean quienes pidan este cambio. El camino no puede ser otro”, concluyó.

1 - Del total de encuestados. El estudio se realizó a través de una plataforma en línea que Doctoralia en colaboración con Open Evidence con usuarios de ocho países: México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, Francia e Italia entre octubre de 2014 y enero de 2015.

2 - Sin incluir viajes, sector turístico.

3 - Greicom es una empresa dedicada a la prestación de servicios de telemedicina.

4 - Al cierre de 2014. Fuente Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).