5 costos que los servidores dedicados ayudan a reducir

06/07/16
 

Mudarse a la nube se ha vuelto, hoy por hoy, el pan de cada día entre las compañías. Esto ha provocado que el departamento de TI adquiera un papel vital en la decisión de adoptarla y de decidir la mejor manera de hacerlo. Sin duda, la transición de un modelo de trabajo tradicional, en el que la compañía posee el hardware, el software y el talento, a uno en el que todo esté almacenado en una nube externa, puede resultar en grandes beneficios económicos, tales como:

1. Adiós a los fierros ¿Recuerdas cuándo fue la última vez que su compañía invirtió en hardware? Seguramente fue hace menos de cinco años. Y he aquí una (no muy sorprendente) revelación: de seguir con servidores dentro de su empresa, en algún momento de los próximos cinco años, usted volverá a invertir en nuevo hardware. El hardware, como los autos y los helados, empiezan a “derretirse” al momento de llegar a sus manos, así que comprar ‘fierros’ en realidad es una carrera constante contra el avance de la tecnología.

2. La aguja en el pajar. Piensa en tu nómina. Una transición a la nube evita también la costosa inversión de tiempo y dinero enfocada en encontrar y atraer al talento humano que opere una plataforma interna. Pero una vez encontrada esa aguja en el pajar, conservarla no será una labor sencilla: las certificaciones constantes y los cazadores de talento podrían dejarlo, una vez más, con la necesidad de encontrar nuevos elementos con quienes reiniciar todo el proceso de entrenamiento.

3. Los costos indirectos. Haz un análisis simple: ¿qué tanto un problema de disponibilidad de tus sistemas afecta la productividad de su empresa?, ¿y qué efecto tiene eso en tu reputación y en la lealtad de sus clientes? Calcula también el tiempo que inviertes en reaccionar ante situaciones inesperadas: ¿cuántos días –o meses– te toma crecer tus servicios o resolver picos de tráfico? Un servicio hospedado dentro de la compañía irremediablemente requiere de grandes inversiones en equipo que utiliza únicamente de manera ocasional.

4. No todas las nubes son iguales. Al considerar qué proveedor de nube elegir, no te fijes únicamente en los precios de infraestructura; analiza todo lo que una compañía puede ofrecerle: servicios y soporte, así como experiencia, seriedad y servicios administrados. Subir a la nube debe ser una solución a tus necesidades, que permita que tu personal se enfoque en su compañía mientras el proveedor de servicios se concentra en hacer que la nube funcione. Una solución en la nube debe brindar la flexibilidad, la tecnología de punta y los expertos certificados que exijan las aplicaciones.

5. Una nube para cada quien. Cuando las organizaciones adoptan el modelo de cómputo en la nube, están asumiendo un riesgo -que aceptan con la esperanza de encontrar mayor flexibilidad, disponibilidad y una reducción en costos-. Sin embargo, cuando las compañías y las aplicaciones no están listas “para exprimir” estas tecnologías, el esfuerzo habrá sido en vano. Es justo aquí cuando el talento y la experiencia juegan un papel trascendental: a veces los servidores dedicados en la nube son, por desempeño, seguridad, costo y estabilidad, la mejor opción y la manera menos disruptiva de adoptar la nube fuera de casa.

¿Alguna vez te has preguntado cuánto inviertes en mantener tu ambiente de TI?, este sencillo test te ayudará a saberlo y valorar si es momento de pensar en una migración.

Artículo de colaboración

Autor: Sergio Romero, ingeniero de soluciones en Rackspace Latam