CEO´s de tecnología alzan la voz contra las políticas migratorias de Trump

Han pasado apenas diez días desde que Donald J. Trump tomó posesión como el presidente número 45 de los Estados Unidos y su llegada a la Casa Blanca ya ha sacudido la historia de EE.UU. y del resto del mundo. 30/01/17
 

Por: Reseller / Cristina Bravo

Ante las recientes medidas tomadas por Trump, CEO´s y líderes de la industria tecnológica alzaron la voz durante este fin de semana en un momento donde su pronunciamiento resultaba necesario, pues el sector emplea a una gran cantidad de profesionales de IT en Estados Unidos. El rechazo a las medidas y políticas firmadas en los primeros diez días de gobierno y principalmente la puesta en marcha el pasado 27 de enero- es rotundo y generalizado-.

Google, Microsoft, Netflix, Facebook, han mostrado principalmente a través de redes sociales su preocupación ante las políticas migratorias que ha ejecutado Trump, -cabe señalar en concordancia con sus promesas de campaña-.

Mark Zuckerberg difundió el viernes su postura al respecto a través de su perfil en Facebook que al día de hoy se ha viralizado. El joven empresario hizo referencia a las raíces inmigrantes de su familia, las de su esposa y las propias, y afirmó “Estados Unidos es una nación de inmigrantes, y deberíamos estar orgullosos de ello'. Dejó ver su preocupación ante las medidas firmadas y finalizó: “Somos una nación de inmigrantes, y todos nos beneficiamos cuando los mejores y más brillantes de todo el mundo pueden vivir, trabajar y contribuir aquí. Espero que encontremos el coraje y la compasión para unir a la gente y hacer de este mundo un lugar mejor para todos”.

Satya Nadella, CEO de Microsoft en LinkedIn, publicó el correo electrónico que el sábado 28 Brad Smith envió a sus empleados en referencia a la orden firmada el viernes. Refrendó que Microsoft se ha beneficiado del talento de quienes provenientes de otras latitudes. “Como inmigrante y como CEO, he experimentado y visto el impacto positivo que la inmigración tiene en nuestra compañía, en el país y en el mundo. Seguiremos abogando por este importante tema”, refirió en su comunicado.

Para Google, la orden podría impactar a casi 200 de sus empleados. Sundar Pichai, CEO de la compañía, dijo para la prensa estadounidense que “Es doloroso ver el costo personal de esta orden ejecutiva sobre nuestros colegas”, y pronunció la molestia de la firma que representa “estamos molestos por el impacto de cualquier propuesta que pudiera imponer restricciones a los googlers (los colaboradores) y sus familias, o que pudiera crear barreras para atraer el talento a Estados Unidos”. Y casi de manera inmediata reaccionando a la medida, creó un fondo de cuatro millones de dólares para apoyar a grupos de inmigrantes en Estados Unidos.

Por su parte, en las esferas políticas de una de las “ciudades santuario”, Marty Walsh, alcalde de Boston se pronunció en desacuerdo de las órdenes ejecutivas firmadas por Trump, las calificó como “una amenaza directa para la gente de Boston, su fuerza y sus valores” y dijo “somos un país construido por inmigrantes. Nunca les daremos la espalda en esta ciudad a aquellos que buscan una vida mejor“. Recordó que en la ciudad que preside al menos el 28% de los habitantes son inmigrantes y reafirmó en conferencia de prensa que quien se sienta amenazado está a salvo en Boston “Haremos todo lo que esté en nuestro poder para protegerte”, y dijo que si era necesario, utilizaría el edificio del ayuntamiento para proteger a cualquiera que fuera un objetivo injusto de la medida.

Veto musulmán

Basta mencionar la cantidad de órdenes ejecutivas que ha asignado con respecto a sus políticas de inmigración, la más reciente que entró de manera prácticamente inmediata el viernes 27 de enero prohibió el ingreso a territorio estadounidense a ciudadanos de siete países: Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, -la mayoría de origen musulmana-; la orden versa que la restricción sería sólo por los próximos 120 días, sin embargo la medida tomada por Trump desató las protestas a lo que el mandatario defendió, lo que aseguró no se trata de un “veto a los musulmanes” y acusó a la prensa de “reportar falsamente”, y justificó la propia con la que tomara en 2011 el saliente Barack Obama tras prohibir la visa a refugiados de Irak durante un semestre.

'Para ser claros, esto no es un veto a los musulmanes, como los medios ha reportado falsamente', publicó en su cuenta de Twitter. 'No se trata de religión, se trata de terrorismo y de mantener a nuestra nación segura'.

Desde el viernes y durante este fin de semana viajeros se quedaron varados en diversos aeropuertos del mundo por la medida firmada, pero hoy lunes Trump infirió desde temprana hora – de nuevo desde su Twitter-, que los problemas ocasionados fueron por una falla en el sistema de la aerolínea Delta y aseguró: “Solo 109 de 325.000 personas fueron detenidas y sometidas a un cuestionario. Los grandes problemas en los aeropuertos fueron causados por un apagón informático en Delta, los manifestantes y las lágrimas del senador (demócrata, Chuck) Schumer. El secretario Kelly dijo que todo va bien con muy pocos problemas. ¡HAGÁMOS ESTADOS UNIDOS SEGURO OTRA VEZ!”.

Aunque de manera parcial el sábado 28, la jueza federal Ann Donnelly de la Corte Federal Distrital de Brooklyn bloqueó la orden ya alistan senadores un par de iniciativas de ley que rescindan la medida de Trump que han calificado de “mala fe y anti-estadounidense”.

La Organización de las Naciones Unidas se ha pronunciado también: “un decreto mezquino e ilegal”, es, afirmó Zeid Ra'ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, este lunes también a través de Twitter: 'La discriminación por el único motivo de la nacionalidad está prohibida por la ley de derechos humanos' y afirmó que “el veto estadounidense es también malvado y desperdicia los recursos necesarios para una lucha antiterrorista adecuada”.