¿Y tú cómo la escuchas?

01/12/17
 

Hace algunos días un amigo me comentó que su vecina había fallecido horas antes y se sentía devastado por no seguir “su voz interior”. Su vecina tenía un cáncer bastante avanzado y los últimos meses se había deteriorado mucho; sólo estaban proporcionándole cuidados paliativos y buscaban tenerla lo más cómoda posible. Así que era un hecho que ella iba a morir. Lo que más lo impactaba era que había escuchado “su voz interior” hace algunos días pidiéndole que fuera a visitarla, que era algo importante y no lo hizo.

Mientras continuábamos platicando, me narró que estaba sentado simplemente frente a su computadora viendo algunos videos, revisando su agenda y contestando los correos; en un instante sintió un impulso, su cuerpo se hizo hacia adelante y después escuchó la instrucción “ve a verla”. Una vez que observó esto, en fracción de nanosegundos su mente claramente le dio todas las razones por las cuales no hacerlo. Era como si estuviera tomando dictado: “No es apropiado”, “Tienes una agenda que cumplir”, “No has contestado el correo de tu contador”, etc.; ese primer impulso fue apabullado por una serie de razones que normalmente nos parecen lógicas, adecuadas y suficientes. Por lo que continúo con su día, todavía sintiendo ese impulso pero más alejado y distante.

El día que murió su vecina, se encontraba sentado nuevamente frente a la computadora ateniendo una videoconferencia. Su esposa entró y dijo: “La vecina ha muerto”. Inmediatamente se disculpó, y fue a prestar la ayuda que fuera necesaria. En esta ocasión “su voz interior”, su cuerpo y su mente se alinearon y lo llevaron inmediatamente a la acción; era algo fácil, sutil, ágil, amoroso y con mucha presencia.

Me encanta este relato para descubrir juntos “tu voz interior”. ¿Sabes cómo se manifiesta? La puedes reconocer en tu cuerpo - sensación y emoción – y después escuchas con detenimiento la acción que te pide realizar. No se trata de tener grandes poderes o una mente desarrollada, esta es la manera más efectiva de obtener soluciones a tu vida cotidiana, se trata de tu libertad en la más amplia extensión de la palabra.

Imagina que estás frente a tu jefe platicando sobre un cliente, conoces al cliente de cabo a rabo y te pide nuevas propuestas. Observa con detenimiento si tu voz interior está ayudándote a ofrecer esas nuevas ideas y cómo se manifiesta en tu cuerpo. En este momento, te puedo asegurar que la has escuchado cientos de veces, la respuesta ya la tienes. Si al instante siguiente, tu mente entra como la vencedora de las mil razones por las cuales eso no sirve, detente y pregunta ¿qué es lo peor que puede pasar si comparto esto con mi jefe? Te aseguro que no hay nada más peor* que acallarla, enmudecerla e ignorarla. Ahora sí puedes ver porque se trata de tu libertad.

Alicia Segreste. Performance Coach. Mail: hola@aliciasegreste.com

más peor” se escribió con la intención de exagerar lo que nuestra mente juzga. Y está entendido que gramaticalmente no es correcto.