La inversión tecnológica se expandirá 2.2% en 2018: CEPAL

CEPAL destaca que en este contexto potenciar la inversión tanto pública como privada resulta esencial, así como también la incorporación de tecnología y conocimiento. 12/12/17
 

Por: Reseller / Agencias

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la actividad económica de América Latina se expandirá un 1,2% en 2017 y 2,2% en 2018 (la mayor tasa observada desde 2013). Es decir que para el año que viene se espera que la región siga creciendo e incluso casi doblando estas tasas de crecimiento. El mismo organismo destaca que, “en este contexto potenciar la inversión tanto pública como privada resulta esencial, así como también la incorporación de tecnología y conocimiento”.

Para entender un poco el contexto de las tecnologías en América Latina es importante explicar que en la década de los 80, 90 y tempranos 2000, empresas como DEC, HPE y Oracle / Sun tuvieron éxito implementando máquinas VAX, Alpha, HP3000 y SPARC en varios sectores como: gobierno, educativo, comercial, financiero, petrolero y operadoras de comunicaciones. “Estos sistemas aún hoy siguen siendo muy exitosos, sin embargo, por su antigüedad y por la realidad actual, se hace necesaria la actualización y modernización de los sistemas mientras se preserva la inversión en las aplicaciones”, explica Robert Ruiz, Director General de Stromasys para LATAM y el Caribe.

La emulación y virtualización se presentan como tecnologías disruptivas, capaces de ofrecer a las empresas numerosos beneficios. Las empresas pueden aumentar su productividad, disminuir hasta un 90% los costos de energía y hasta 85% el espacio requerido para albergar sus sistemas heredados. En la mayoría de los casos las compañías cubrieron la inversión con los ahorros que se generaron al no tener que mantener su hardware heredado y las instalaciones no requirieron demasiados esfuerzos para las organizaciones.

“Es importante destacar que postergar esta emulación del hardware heredado a sistemas modernos puede ser riesgoso y también puede ser mucho más costoso a largo plazo”, comenta Ruiz. Según un estudio realizado por IDC en el segmento de empresas Fortune1000, el impacto de estas fallas no planificadas puede representar costos de hasta 2 mil millones de dólares por año. Una de las claves para gestionar el riesgo es simplemente planificar el futuro: anticipar las debilidades del hardware heredado y tomar medidas para reducir el impacto al negocio.