Cerrar, iniciar y renovar

Editorial. Enero de 2017
 

Por: Ricardo González

Si pudiera regresar el tiempo seguramente escogería los mismos caminos que me tienen aquí sentado escribiendo este editorial. Entre las tantas realidades que nos suceden a cada momento somos libres de iniciar, cerrar o renovar ciclos a nuestro antojo y no precisamente cuando un calendario o un suceso externo lo mandan. También a veces existen las casualidades que conjugan un inicio de ciclo marcado en este caso por un año nuevo y una renovación total en la forma de afrontar los retos y colaborar al desarrollo integral de nuestras familias, entorno inmediato y sociedad en general.

Aprender no significa necesariamente dejar de intentar la misma meta, entre más perdemos más aprendemos y a mayor aprendizaje la visión se vuelve más amplia y profunda. Aprender es el único camino válido del tiempo de vida y aplicar y compartir el conocimiento de manera bondadosa también es la única opción de hacerlo aún a pesar de nuestra propia necedad o la de quienes nos rodean. No hay mayor soberbia que creernos superiores o que no hay nada más por hacer; con una mente clara, visión virgen y deseo intacto de progresar es que iniciamos este ciclo deseándoles con gran sinceridad un camino nuevo lleno de retos cumplidos y éxitos personales.

Nos vemos el próximo mes, justo ahí o en un lugar mejor.