Dale Like

Editorial. Febrero de 2018
 

Por: Ricardo González

Ningún país, empresa o persona logró visualizar lo que hace una década comenzó a gestarse con el boom de las redes sociales, nadie pensaría entonces que en tan poco tiempo gestaran la mayor de las revoluciones en cuanto a la entrega de contenidos y la comunicación en general. Hoy, las redes sociales significan en su conjunto el arma de mayor alcance para hacer llegar un mensaje, al grado que incluso las entidades de poder buscan regular y en otros casos censurar los contenidos. No todo se trata de personas que acortan distancias o elevar el ego, activismo social, publicidad, etc. La médula es mucho más profunda y poderosa que eso, se trata incluso de influir de forma contundente y probada en la opinión general de una nación, de estrategias mucho más altas que la simple compra de likes o el uso de bots, hoy son tiempos de redes sociales que disfrazadas de corderos pueden ser depredadores asesinos de conciencias.

El avance y masificación del social media llegó y con ello un sinfín de beneficios, esto es indudable, pero lo realmente preocupante debiera ser –por ejemplo en México- que en años de altísima relevancia electoral y económica los niveles de contenido que muestran algunos líderes de opinión y aspirantes a dirigir un país sean de tan pobre nivel, incongruentes en la mayorías de los casos y entregados para digerir sin pensar. No nos quedemos ahí, las redes sociales son un puente al conocimiento no el conocimiento en sí; elevemos el discurso, consumamos contenido y tomemos decisiones congruentes e informadas. No es poca cosa.

Nos vemos el próximo mes, justo ahí o en un lugar mejor…