IoT: la tecnología que dota de inteligencia a las cosas y los negocios

02/02/18
 

Por: Reseller / Cyntia Martínez

La posibilidad de un mundo completamente conectado está cada vez más próximo gracias al Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), pues no es coincidencia que durante el Consumer Electronics Show (CES) 2018 el piso de exhibición estuviera inundado de diferentes dispositivos interconectados que buscan facilitar la vida de las personas e incluso, con aplicaciones específicas beneficiándose también el segmento empresarial gracias a sus diferentes usos. Escenario que hasta hace algunos años pareciera ser posible solo en películas de ciencia ficción y que hoy es una realidad.

Gadgets, automóviles y electrodomésticos han sido llevados al siguiente nivel al dotarlos de inteligencia. Por ejemplo, durante el CES 2018 se exhibieron los nuevos refrigeradores Family Hub de Samsung que ofrecen diversas funciones inteligentes, por lo que es posible sincronizar el almacenamiento de alimentos con la preparación de comidas y mantener a los miembros de la familia conectados y organizados de una mejor manera. Refrigeradores que integran el asistente virtual desarrollado por Samsung (Bixby), lo que le permiten reconocer las voces de los miembros de la familia y brindar información personalizada como noticias, clima y actualizaciones del calendario.

En este mismo evento, la compañía coreana también mostró cómo las soluciones tradicionales de TI se pueden conjugar con las tecnologías del IoT haciendo uso de la movilidad para satisfacer las necesidades actuales de trabajo móvil. Muestra de ello es el rotafolio digital interactivo Samsung Flip de 55 pulgadas que promete simplificar la colaboración en la oficina conectándose sin problemas con los smartphones y las PCs portátiles de los miembros del grupo para compartir contenido e ideas de un modo más rápido. En este sentido, hasta cuatro participantes diferentes pueden, al mismo tiempo, introducir contenido o hacer anotaciones directamente en la pantalla con los dedos o un bolígrafo incorporado.

Desde luego, wearables y accesorios se hicieron presentes en los pasillos de exhibición del CES. Por ejemplo, auriculares capaces de bloquear ruidos externos si así lo decide el usuario para sólo escuchar su música, o bien, mezclarla con el sonido ambiente. Tal es el caso de los auriculares Noise Cancelling de Sony, capaces de realizar estas y algunas otras funciones adicionales que se ejecutarán a través de la voz del usuario gracias al asistente de voz de Google.

De hecho, los comandos de voz han resultado uno de los frentes más novedosos para el desarrollo del Internet de las Cosas al permitir controlar un sin fin de objetos, de ahí el desarrollo de plataformas por parte de compañías como Microsoft, Apple, Amazon, Google y Samsung.

Internet… ¿en todas las cosas?

Desde luego, los excesos no son ajenos a la tecnología y por ello, la exageración en la sofisticación también estuvo presente en dicha feria tecnológica con objetos que nos llevaban a preguntarnos si realmente resultaba necesario dotarlos de inteligencia. Tal es el caso de Numi Kohler Konnect, sanitario que integra funciones como calentar los pies del usuario que lo está utilizando, controlar olores, activar iluminación ambiental, conectar música y hasta gestionar la temperatura del asiento; misma que se puede configurar con diferentes perfiles para que cada usuario que lo utilice ya tenga sus opciones establecidas. Inodoro que opera con el comando de voz Alexa, por lo que es posible activarlo con una orden para que ejecute cada una de sus funciones, entre ellas, activar la limpieza del inodoro después de utilizarlo.

Otra de las excentricidades fue Willow, extractor de leche materna inalámbrico que se coloca dentro del sostén de la madre, lo que le permite sustraer el alimento del lactante guardándolo en una bolsa integrada. Asimismo, cuenta con una app para controlar el nivel de succión, así como un sistema que notifica cuando está por salir el líquido para hacer la fase de succión. De esta forma, la mamá podrá estar en una oficina trabajando, cocinando, de compras en el supermercado, e incluso tomando un café con las amigas mientras obtiene el alimento de su bebé pues todo esto ocurre de manera silenciosa, por lo que nadie lo notará.

Y qué decir de “Kevin”, bocina que emite conversaciones (de diferentes situaciones, según lo configure el usuario por horarios) para que sea activada cuando las personas se encuentren fuera de casa y así se escuchen voces para que parezca que hay gente en el interior del inmueble. Sí, seguramente para más de uno el leer estas líneas evocó una de las secuencias de la película de “Home Alone”, lo cual no es nada descabellado pues de hecho, este personaje inspiró a los creadores dándole su nombre al producto.

Simplificando la conexión de las cosas

Regresando a cosas menos extravagantes, dicho foro también sirvió como escenario para que algunas empresas realizaran anuncios de sus avances en torno a esta tendencia.

Tal fue el caso de Samsung, que en este año unirá sus aplicaciones de IoT (Samsung Connect, Smart Home y Smart View) en la aplicación SmartThings; tablero que permitirá conectar, monitorear y controlar cualquier dispositivo habilitado con dicha función directamente desde su teléfono, TV o automóvil. Asimismo, informó que en este año todos sus nuevos televisores inteligentes y refrigeradores inteligentes integrarán su comando de voz.

“En Samsung, creemos que Internet of Things debería ser tan fácil como activar un interruptor. Con los nuevos productos y servicios anunciados, estamos haciendo que IoT sea más fácil y transparente “, declaró el presidente y jefe de la división de electrónica de consumo de Samsung y Samsung Research, Hyunsuk (HS) Kim, durante su presentación en el CES 2018.

Otro ejemplo es Techzone, compañía mexicana que desde hace un año trabaja en una oferta focalizada en el internet en el hogar; para ello desarrolló una aplicación que permite operar todo su ecosistema de Internet de las Cosas y así facilitar la vida al usuario.

“Muchos fabricantes están desarrollando secciones o partes de una solución para el hogar inteligente pero no hablan en el mismo idioma que otras compañías, por lo que cada quien tiene su propia aplicación volviéndose muy complejo el manejar la automatización del hogar”, detalló el director comercial en Ginga Group, Francisco Romero.

Por ello, a través de dicha app es posible manejar diferentes funciones de seguridad, commodity y estética en el hogar, lo que facilita el uso para el cliente por lo que básicamente cualquier usuario capaz de sincronizar su teléfono con una bocina bluetooth podrá configurar el sistema, el cual resulta sencillo e intuitivo de acuerdo con lo externado por el directivo.

Asimismo, expresó el interés de la marca porque su ecosistema IoT sea compatible con otros sistemas; razón por la que se encuentra en proceso de certificación con asistentes de voz como el de Google y de Amazon (Alexa) por lo que los dispositivos de la marca que reciban instrucciones cerradas (prender/apagar, activar/desactivar, abrir/ cerrar) serán compatibles con dichos comandos de voz en el momento en que estén disponibles en México.

Rompiendo los límites de la interoperabilidad

En el tema de compatibilidad, lo mismo ocupa a los fabricantes cuyos productos operan bajo redes alámbricas que inalámbricas y para quienes desarrollan equipos que interactúan bajo un ecosistema IoT no es la excepción. En este sentido, comunicar los diferentes dispositivos conectados a Internet que posee un usuario comenzó a ser un dolor de cabeza para quienes compraban dichos productos bajo la promesa de facilitar su día a día al no poder comunicarse entre sí y por ende, también representó un desafío para las marcas.

Razón por la que desde hace cerca de dos años, un conjunto de marcas, lideradas por Microsoft, decidieron unir esfuerzos para crear la Fundación de Conectividad Abierta (OFC, por sus siglas en inglés) y así establecer un estándar (especificaciones y protocolos abiertos) que permitiera una interconexión entre los distintos dispositivos para generar un ecosistema más amigable y seguro en el Internet de las Cosas, sin importar su sistema operativo o hardware.

Así, compañías como Cisco, Electrolux, General Electric, Intel, Qualcomm y Samsung se sumaron a la iniciativa con el objetivo de acelerar la innovación y los niveles de adopción de millones de usuarios a nivel mundial.

Como parte de dicho compromiso, Microsoft anunció que los dispositivos que incluyeran sistema operativo Windows 10 operarían de manera nativa con los estándares que la fundación promueve.

“Hemos ayudado a dirigir la formación de la OCF porque creemos profundamente en su visión y el potencial que un estándar abierto puede ofrecer […]. A pesar de la oportunidad y la promesa de la IO para conectar dispositivos en el hogar o en los negocios, la competencia entre los diferentes estándares y protocolos abiertos ha retrasado la adopción e innovación en este ámbito”, afirmaba el vicepresidente ejecutivo de Dispositivos de Windows, Terry Myerson, a través de un blog en el que dio el anuncio.

Así, lo que inició con unas cuantas marcas fue sumando participantes al punto de que hoy son más de 390 las empresas que se han unido a OCF, lo que significa que habrá más de 20 mil millones de productos de IoT que se sincronizarán con la norma OCF en tres años, de acuerdo con un comunicado lanzado por Samsung durante IFA 2017.

Evangelización, el primer paso para la adopción

Además del tema de compatibilidad, existen otros tópicos que también han retrasado la adopción y expansión del Internet de las Cosas. Desde la óptica del director comercial de Ginga Group, la desinformación es el principal obstáculo con el que debe luchar esta tendencia pues si bien cada vez se escucha más este término, la gente no sabe qué significa, ni sus alcances, además de creer que requiere de grandes inversiones, lo que provoca incertidumbre y temor a probarla.

Detalló que en la actualidad, la mayoría de las personas de clase media poseen una conexión de Internet en sus casas, la cual están subutilizado, conectándose únicamente con el smartphone y computadoras, siendo incluso pocos quienes se conectan con sus televisores inteligentes. Sin embargo, el potencial de uso de esta red que ya está instalada puede ser mucho mayor.

“En México aún falta comunicar esta tendencia de manera adecuada, para que los usuarios se atrevan a probarla y que vean que existen diferentes opciones y niveles de IoT, desde consumo hasta usos para verticales específicas, por lo que vendrá una evolución importante en el tema pero la velocidad con la que ocurra dependerá de los fabricantes, mayoristas e integradores que estemos inmersos en esta tecnología”.

En apoyo a esta moción, la gerente de Desarrollo de negocios de IoT en Arrow, María Salazar, externó que la evangelización de los clientes es el principal desafío al que se enfrentarán los integradores al comercializar una solución de este tipo ya que deberán comprender el concepto pues no se trata de una “venta de cajas”.

“En México, el Internet de las Cosas está en una etapa muy joven; sin embargo, está experimentando el mismo efecto por el que pasó el Cloud hace diez años: nadie entendía cómo funcionaba, los usuarios no conocían el concepto y muchos juraban que no iba a pegar por el tema de la resistencia al cambio. No obstante, hoy 60% de las plataformas que se utilizan en el país están en la nube. De manera que es mucha la labor que deberá realizar el mayorista para explicar a los resellers y que ellos puedan transmitirlo a los clientes”.

Seguridad, otro de los elementos del IoT

De acuerdo con Deloitte México, para 2020 habrán 200 millones de dispositivos conectados a la red, y su rol e influencia aumentarán dramáticamente en los próximos 10 años; tendencia que traerá consigo una serie de problemas de seguridad, al tratarse de dispositivos interconectados que están sujetos a ataques al igual que cualquier otro equipo como una PC o un teléfono inteligente.

A este respecto, el gerente de Distribución en D-Link México, Arturo Ocampo, explicó que si bien, a nivel de dispositivos móviles y equipos de cómputo, la seguridad es un tema que ha alcanzado cierta madurez, en IoT es un tema que apenas se está permeando. Comentó que si bien el riesgo es mayor con ciertos dispositivos, todos deben poseer el mismo control de seguridad.

“Muchas veces el proveedor de internet ofrece ciertos filtros de seguridad integrados en los módems que instalan al contratar el servicio, pero al ser masivos, los equipos son de bajo costo y no ofrecen una seguridad total. Ante esto, los usuarios que piensan invertir en tecnologías del Internet de las Cosas también deben contemplar invertir en un router adicional que ofrezca servicios de seguridad como firewall, además de contar con los estándares que exige el gobierno norteamericano y el de la Unión Europea”.

B2B, mercado más maduro pero con poca oferta

A diferencia del mercado Business to Consumer (B2C), para el mercado Business to Business (B2B) se trata de una tendencia que no resulta nueva pues incluso para algunos segmentos como logística, transporte, geolocalización y producción las tecnologías del Internet de las Cosas ya forman parte de su estrategia empresarial, despertando el interés de cada vez más verticales como retail y marketing digital.

“Si bien, a nivel consumo se ha abierto un camino en el tema del IoT pues cada vez vemos más relojes, refrigeradores, televisiones y hasta automóviles inteligentes, a nivel empresarial el hablar de Internet of Things representa una fuerte inversión para el desarrollo de soluciones integrales que se deben traducir en beneficios tangibles para el negocio como mayor productividad y reducción de costos”, apuntó la especialista de Arrow.

En la opinión de la ejecutiva, al ser un negocio que está naciendo, cada vez más fabricantes, mayoristas e integradores se quieren sumar a esta tendencia. Sin embargo, el principal diferenciador estará en quien posea un portafolio que pueda concretar los proyectos de principio a fin.

“Hoy, si se quiere armar un proyecto de Internet de las Cosas, los integradores deben acudir a un mayorista que posea componentes electrónicos por un lado, con otro que ofrezca dispositivos inteligentes, otro especializado en conectividad, uno más que desarrolle la plataforma y así con cada una de las partes de la solución pues actualmente cada uno es experto en un pedacito de IoT. De ahí que Arrow vio la oportunidad de proveer absolutamente todos los componentes que se necesitan en la cadena de valor para ejecutar un proyecto de cualquier industria y así hacer la diferencia; razón por la que estamos estrenando un área especializada en este tema”.

Consultoras prospectan que esta tendencia tenga crecimientos del 300% de la fecha al año 2020. No obstante, pese a dichas estimaciones actualmente existen pocos jugadores con un enfoque realmente claro e integral en el tema de Internet of Things, por lo que, los pioneros en un mercado naciente tendrán más oportunidades de negocio, pues como en todo, quien pega una vez, pega dos veces.