¿Es verdad?

06/03/18
 

Únicamente sufrimos cuando creemos en un pensamiento que está en desacuerdo con lo que es. Cuando la mente está perfectamente clara, lo que es, es lo que queremos. Desear que la realidad sea diferente es un deseo imposible de satisfacer.

Si prestas atención, advertirás que tienes pensamientos de este tipo docenas de veces al día: -“La gente debería ser más amable”-, -“Deberían enseñarle a comportarse”-, -“La fila del supermercado debería avanzar más rápido”-, -“Mi mujer o mi marido debería darme la razón”-, -“Debería tener más éxito”-, -“No debería haber perdido el proyecto”-. Si te parece que esto suena deprimente, estás en lo cierto. Toda la tensión que sentimos se origina en nuestras discusiones con lo que es.

The Work revela que lo que piensas que no debería haber sucedido debería haber sucedido. Debería haber sucedido porque así fue y ningún pensamiento del mundo puede cambiarlo. Eso no quiere decir que lo toleres ni que lo apruebes. Sólo significa que eres capaz de ver las cosas sin resistencia y sin la confusión de tu lucha interior. Sabemos que esto no tiene sentido, y sin embargo, lo hacemos porque no sabemos cómo dejar de hacerlo.

Podemos saber que la realidad está bien tal como es porque, cuando discutimos con ella, sentimos tensión y frustración. No nos sentimos normales ni equilibrados. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.

En este artículo compartiré contigo la primera pregunta de The Work: “¿Es verdad?” Y te invito a que acompañes el ejemplo con tu propia versión.

En una videoconferencia, le explico a Luis lo que tiene que hacer con ese documento. Al terminar, le pido que me diga que tiene que hacer para ver si le ha quedado claro y me pregunta: -“¿entonces qué tengo que hacer?”-, Toda mi frustración me invade, he buscado explicarle de muchas maneras lo que tiene que hacer y simplemente Luis no me escucha.

¿Es verdad? En apariencia es un fuerte Sí. Luis no ha podido explicar lo que tiene que hacer y además me vuelve a preguntar qué tiene que hacer. Si lo considero con mayor profundidad y con el deseo de saber la verdad, considero ambas opciones que pueden ser un sí o no a esta primera pregunta. ¿Cuál es la realidad de esto? En mi experiencia es que Luis no me escucha cuando no puede explicar lo que tiene que hacer. ¿Cómo sé que Luis no me escucha? Porque es lo que hace. Esa es la realidad de la situación; esa es la verdad. Ese es su trabajo. Quizá no siempre sea así, pero por el momento, así es como es. Mi pensamiento -“Luis no me escucha”-, es sólo mi manera de discutir mentalmente con lo que es. No me hace ningún bien y no cambia a Luis; el único efecto de esto es que me provoca tensión. Una vez que acepto la realidad de que Luis no me escucha, quien sabe qué puede acontecer.

Para mí, la realidad es lo que es verdad. La verdad es cualquier cosa que está delante de mí, cualquier cosa que realmente está sucediendo. Al ver la realidad tal como es, me hace libre para actuar de una manera efectiva, lúcida y sensata.

Preguntarnos –“¿es verdad?”- puede ayudarnos a sacar nuestra mente de la historia y devolvernos al mundo real.

Y tú, quieres amar lo que es.

Artículo de colaboración

Autor: Alicia Segreste. Performance Coach. Mail: hola@aliciasegreste.com

Referencia. Amar lo que Es, Byron Katie