¿Puedes saber con absoluta certeza?

09/03/18
 

Si apoyamos a nuestra mente a detenerse por un instante, a considerar lo que siempre ha creído y jamás ha cuestionado; le damos un respiro, le brindamos opciones de relacionarse desde otra manera y ser capaces de Amar lo que Es.

“Por ejemplo, cuando escucho: “La gente debería ser más amable”, surge en mí la pregunta: “¿Tengo la absoluta certeza de que eso es verdad? ¿Puedo realmente saber por mí misma, en mi interior, que la gente debería ser más afectuosa? Aún cuando el mundo entero me diga que así debería ser, ¿es realmente verdad?” Y para mi sorpresa, cuando escuché mi voz interior, vi que el mundo es lo que es, nada más y nada menos. En lo referente a la realidad, no hay ningún “debería ser”. Sólo hay lo que es, de la manera que es y en este mismo momento. La verdad es anterior a la cualquier historia. Y cualquier historia, antes de la indagación, nos impide ver lo que es verdad. Cuando me pregunto ¿puedo saber con absoluta certeza que la gente debería ser más amable? Y la respuesta, como la pregunta, constituía una experiencia: No. Permanecía aferrada a esa respuesta: solitaria, tranquila, libre.

¿Cómo no iba a ser la respuesta correcta? Toda la gente que conocía y todos los libros decían que la respuesta debería ser sí, y llegué a comprender que la verdad no puede ser dictada por nadie, porque tiene una existencia propia. En presencia de ese no interior, porque tiene una existencia propia. En presencia de eso no interior, comprendí que el mundo es siempre como debe ser, me opusiese a él o no. Y llegué a aceptar la realidad con todo mi corazón. Amo el mundo, sin condiciones.”

Te invito a que en los próximos días si hay algo incómodo o estresante en tu vida, te detengas y cuestiones lo que crees que esa realidad debería ser diferente de lo que es. Prueba por ti mismo y experimenta este proceso. Al hacer ambas preguntas asegúrate de contestar únicamente con un “si” o un “no”. A nuestra mente le gusta explicarse y justificarse constantemente y eso sólo nos lleva a la historia que ya nos sabemos, en la que no hay solución. Aplica las preguntas: ¿es verdad? y ¿puedes saber que es verdad con absoluta certeza? Considera cada una, toma tu tiempo, inclusive cierra los ojos y mira en tu interior para contestar. Y nunca sabe dónde se encuentra el regalo.

Estamos entrando en la dimensión sobre la que tenemos control: la interior.

Artículo de colaboración

Autor: Alicia Segreste. Performance Coach. Mail: hola@aliciasegreste.com