Dale la vuelta

29/06/18
 

Hemos permitido que nuestra mente pueda revisar y ver más allá de la historia que se cuenta, ahora entraremos a la inversión que es una parte de The Work muy poderosa.  Es la parte donde tomamos lo que hemos creído de otras personas y comprobamos si es igual de verdadero o más verdadero cuando lo aplicamos a nosotros. Mientras pensemos que la causa de nuestros problemas está “ahí afuera” – mientras pensemos que cualquier persona o cualquier cosa es la responsable de nuestro sufrimiento-, la situación es irremediable. Significa que nos situamos para siempre en el papel de víctima, que estamos sufriendo en el paraíso. De modo que empecemos a llevar la verdad a casa y a liberarnos. La indagación combinada con la inversión es el camino más rápido para llegar a comprendernos a nosotros mismos.

Hay tres maneras de realizar la inversión o también la llamamos darle la vuelta. Un pensamiento (juicio) se puede invertir hacia uno mismo, hacia el otro y hacia el opuesto. No se trata de encontrar el mayor número posible de inversiones, sino de hallar aquellas que nos liberan de la pesadilla a la que, inocentemente, nos hemos apegado. Hay que estar dispuestos a adentrarnos en nuestro interior con cada inversión.

Ahora demos la vuelta al pensamiento que nos acompañado durante la indagación: “Ellos me ganaron”. La primera inversión es hacia mí: Yo me gano a mí. ¿Cuándo podría ser verdad o más verdad que parada en ese lugar me gano a mí? Cuando en ese instante no me ofrezco ninguna opción ya sea para competir de otra manera, de divertirme, de estar conectada con el grupo.

Ahora exploremos la vuelta hacia el otro, Yo les gano a ellos, y nuevamente considero ¿cuándo podría ser vedad o más verdad en esa situación? Veo como quiero vengarme, tomar la revancha y me separo, me desconecto.

Por último, la inversión al opuesto: Ellos no me ganaron. ¿Cuándo podría ser verdad esto? Cuando ellos no estaban compitiendo conmigo, simplemente estamos pasando un momento conviviendo, y ni siquiera era una competencia.

Quizá sientas la tentación de tomar un atajo y saltar a la inversión sin someter antes tu pensamiento estresante a la indagación. Esta no es una manera efectiva de utilizar la inversión. Si no te haces las preguntas primero, la inversión puede resultar cruel y vergonzosa; el sentimiento del juicio dirigido directamente hacia ti puede ser brutal, si tiene lugar antes de la meticulosa educación que te brindan las cuartos preguntas. Te educan porque ponen fin a tu ignorancia sobre lo que crees que es verdad; la inversión como última fase del proceso tiene más sentido y resulta más delicada. Haciéndote las cuatro preguntas primero y profundizando en las respuestas después, te será posible vivir las inversiones como relevaciones y no como una gimnasia mental.

O bien te apegas a tus pensamientos o bien indagas en ellos. No hay otra opción. ¿Qué deseas para ti?

Artículo de colaboración

Autor: Alicia Segreste, Performance Coach. Mail: hola@aliciasegreste.com

Referencia: Amar lo que Es, Byron Katie