La tecnología la crean las mejores personas, pero no hace mejores personas

Columna Editorial diciembre de 2018 Por: Ricardo González Contreras 03/12/2018
 

El pasado mes de noviembre se vivió en nuestro país la llegada de miles de migrantes provenientes de Centroamérica encabezando la denominada “Caravana Migrante” con el objetivo de cruzar el país para llegar a Estados Unidos, es decir, “van de paso”; sin embargo, este acontecimiento causó una polarización nacional de opiniones que fueron desde posturas de apoyo hasta las más tristes expresiones de xenofobia y racismo. No es el foro para discutir su validez, pero si para encontrarnos de frente con un enorme espejo que nos reflejó como lo que tanto nos ha dolido y hemos criticado por décadas: Estados Unidos.

Ni los residentes del país del norte tienen los argumentos completos para opinar en la justa dimensión sobre lo ocurrido con la caravana migrante en su tránsito en México, ni nosotros para hacerlo con la situación de migrantes hacia Estados Unidos, que cabe mencionar somos los principales jugadores en este rubro con más de 11 millones de migrantes en todas sus situaciones legales. Una vez más las redes sociales fueron el principal hilo conductor de llevar a los extremos de opinión a la población e incluso a propiciar acciones directas a favor y en contra del grupo de migrantes centroamericanos.

La tecnología nos permite hoy en día tener acceso a información (real, falsa o tendenciosa) en cantidad inusitada, del mismo modo tenemos acceso a medios y herramientas cada vez más avanzados en todos los aspectos de la vida social, pero ante hechos como la caravana migrante, caemos en cuenta que seguimos sumidos en la misma problemática y círculo vicioso de opinar sin base, leer y no comprender, no pensar antes de actuar y no mejorar como individuos. La tecnología no propicia por generación espontánea mejores personas, es una responsabilidad personal.

Nos vemos el próximo mes, justo ahí o en un lugar mejor…