Aspectos legales de los negocios online (Primera parte)

02/05/14
 

Las tecnologías de información y comunicación han modificado la forma en que interactuamos como sociedad. Las comunicaciones que antes nos tomaban un par de semanas, hoy nos toman unos cuantos segundos. Lo que antes requería de nuestra presencia, hoy lo hacemos de forma remota. La gente con la que habíamos perdido todo contacto, hoy se encuentra en nuestros círculos más cercanos, en alguna de las múltiples redes sociales existentes.

Lo anterior ha traído una nueva forma de consumir, de informarnos y hasta de mitificar individuos. Cuando antes se admiraba a artístas como John Lennon, Bob Dylan o Michael Jackson, hoy las miradas se dirigen a personajes como Sean Parker (Napster / Facebook / Spotify) Sergey Brin (Google), Mark Zuckerberg (Facebook) o Steve Jobs (Apple / Itunes).

Hoy en día, los más despiertos y aventureros emprendedores no buscan montar un establecimiento comercial, sino un negocio en línea, una “startup”. Estos nuevos negocios van desde plataformas de comercio electrónico o prestación de servicios en línea, hasta el desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles que ayuden a hacernos la vida más fácil o la producción de equipos y terminales de cómputo.

Sin embargo, estos emprendedores digitales generalmente centran su atención en el desarrollo del concepto y modelo de negocios, en la programación y/o en la interface gráfica de usuario (aspecto) de su software o aplicaciones, pasando por alto los aspectos legales que se pueden relacionar con su proyecto.

Si bien el internet es un mundo relativamente nuevo (a pesar de sus 25 años recién cumplidos) y poco regulado, esta situación no exime de derechos y responsabilidades a los propietarios u operadores de negocios en línea. No existen fórmulas mágicas ni modelos preestablecidos de protección y cumplimiento regulatorio, lo que hace indispensable que se desarrolle un traje a la medida de cada proyecto.

En las siguientes lineas abordaremos algunos de los aspectos legales relacionados con los nombres de dominio y las marcas en internet.

Todo negocio que tenga una página web debe contar con un nombre de dominio que permita a sus clientes y usuarios identificarlo en la red. El nombre de dominio es un código alfanumérico de referencia, mismo que se adquiere de forma temporal (similar al arrendamiento), por lo que es fundamental que el empresario esté siempre pendiente de la fecha de vencimiento de su contrato.

El nombre de dominio por lo general coincide con la marca del negocio y, por ende, puede ser objeto de actos de competencia desleal. Por lo general, los actos de competencia desleal en internet a través de nombres de dominio / marcas, ocurre cuando algún competidor adquiere un nombre de dominio similar al nuestro para desviar la atención de los consumidores (re-dirección).

Este tipo de situaciones pueden ser combatidas en la vía administrativa (infracción por violación de marcas), así como mediante un arbitraje para la cancelación o re-asignación del dominio (arbitraje OMPI). Es importante que el empresario sepa que cuenta con medios legales para defenderse de este tipo de actos desleales que se traducen en un detrimento patrimonial para su negocio.


Es importante también que el nombre de dominio se encuentre registrado como marca, para contar con los elementos necesarios para emprender cualquier acción legal de defensa que pueda requerirse.

Las marcas también suelen usarse para posicionar un dominio en los motores de búsqueda.

Es común encontrar que se utilizan marcas como criterios de búsqueda para posicionar a una determinada empresa. En este sentido, se debe ser particularmente cuidadosos, ya que usar la marca de un competidor para obtener mayor presencia en internet y hacerse de mayor clientela, puede resultar en infracciones por aprovechamiento indebido del prestigio ajeno.

Sin duda los negocios en línea tienen mucha más relación con el derecho de lo que a primera vista se apreciaría, por lo que es importante que los empresarios cuenten con asesoría especializada para proteger sus activos y prevenir contingencias legales.

Artículo de colaboración

Autores: Por José Luis Ugalde M. y Fernando Shelley Fiorentino