22 de Noviembre del 2019

Velcro para lo malo y el Teflón para lo bueno

26/11/2018
 

El cerebro es un órgano que aprende, así que está diseñado para cambiar a través de las experiencias. Cualquier cosa que repetidamente sentimos, percibimos, queremos y pensamos, lentamente y efectivamente está esculpiendo nuestra estructura neuronal.

Toda nuestra actividad mental – lo que vemos y escuchamos, nuestros pensamientos y sentimientos, procesos conscientes o inconscientes – están basados en la actividad neuronal.

Nuestra mente, siendo una actividad neuronal fluye en nuestro cerebro como ondas en un río sin efectos en su cauce. Una actividad neuronal intensa, prolongada o repetitiva – especialmente si es consciente – dejará una huella perdurable en la estructura neuronal como una corriente creciente que remodela un lecho del río.

Las fuerzas internas que necesita el cerebro no surgieron de la noche a la mañana. Adquirió sus capacidades y tendencias a lo largo de cientos de años y los factores que influyeron en esta larga historia impersonal aparecen en tu vida actual de manera muy personal.

¿Cómo reaccionas ante una situación de estrés? Generalmente, mantenemos este evento por horas tratando de entender que fue lo que sucedió, por qué sucedió y cómo debió de haber sucedido. Y no sólo eso, también iniciamos con nuestro dialogo interno ya sea juzgando nuestra incapacidad o reforzando los pensamientos de que no lo valemos lo suficiente o no somos buenos en esto o aquello.

¿Te suena conocido este proceso? Aquí es donde podemos afirmar que eres súper bueno para lo malo, es decir, echamos mano de todo el velcro posible para apegarnos a lo malo.

Y que hay de lo bueno, seguro durante el día realizaste cosas que te mantuvieron sereno, apreciando tu esfuerzo y eso no lo valoramos ni por un segundo, así que somos como un teflón. Simplemente olvidamos las cosas buenas que hemos logrado.

En esta ocasión de invito a que dediques al menos la misma cantidad de tiempo para lo bueno que para lo malo y mejor aún si puedes valorar con un detalle meticuloso de lo que hiciste muy bien.

Te aseguro que si puedes realizar esta tarea durante algún tiempo, digamos 1 mes, podremos darle la vuelta a la balanza, es decir, el velcro para lo bueno y el teflón para lo malo.

¡Nos vemos en un mes y veamos el velcro y el teflón en tu vida!

Artículo de colaboración:

Alicia Segreste. Performance Coach. Mail: hola@aliciasegreste.com

Ref. Hardwiring Happiness. Rick Hanson.