En la actualidad, la regulación en ciberseguridad tanto en México como en América Latina está en un proceso de consolidación. Sin embargo, aún no se tiene un camino claro, debido a la complejidad tanto del sector público como de la iniciativa privada.
Al respecto, Instituciones como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México refuerzan sus marcos regulatorios. Con un modelo que exige una evidencia operativa de inteligencia sobre ciberamenazas, más allá del cumplimiento.
“Los proveedores regionales, suelen ofrecer soluciones fragmentadas. Mientras que las plataformas globales de inteligencia crítica (CTI), integran datos enriquecidos. Con el apoyo de inteligencia artificial”, mencionó Mauricio Palacios, vicepresidente de Recorded Future para América Latina.
Por su parte, un estudio de la Universidad de Maryland reveló que ocurre un intento de intrusión cada 39 segundos en sistemas en línea. Es por ello, que la regulación en ciberseguridad, debe ser una prioridad para todos los actores de la economía local.
De acuerdo con la diputada Ivonne Aracelly Ortega Pacheco, del partido Movimiento Ciudadano. México enfrentó más de 31 mil millones de intentos de ciberataques, esa cifra representa alrededor del 55 % de los incidentes registrados en América Latina.
Es necesario impulsar una sólida regulación en ciberseguridad
Ante este panorama, se refuerza la urgencia de contar con mecanismos de monitoreo continuo. Por eso, es necesario impulsar un proyecto de regulación en ciberseguridad que sea capaz de responder a los requerimientos, de las empresas y de la ciudadanía.
Frente a dicho panorama, se obliga a las organizaciones reguladas a demostrar una capacidad permanente y sólida. Tanto para identificar cómo evaluar y responder a las amenazas digitales, lo que impulsa la adopción de plataformas de gestión de riesgos.
“Nuestra plataforma analiza más de 200 mil millones de nodos, así como 1.5 millones de muestras de malware diariamente. Esto con el apoyo de 80 especialistas, que son parte del equipo Insikt, lo cual incluye analistas dedicados al panorama de amenazas en toda la región”, acotó Palacios.
Con el incremento de las amenazas digitales, se hace más necesario contar con una regulación en ciberseguridad, que sea eficiente. Es así que, se eleva la importancia de la inteligencia de amenazas en los sectores financiero, gubernamental y empresarial.
Finalmente, las organizaciones del sector productivo deben respaldar sus estrategias de protección de datos. Con evidencias verificables, procesos documentados además de un monitoreo constante, pues la inteligencia de amenazas es un aspecto esencial.
Por Sergio F Cara/NotiPress
