Las empresas mexicanas están entrando en una nueva fase de su transformación digital, marcada por una prioridad: simplificar la tecnología existente. Así lo revela el estudio “El estado de la transformación digital en América Latina 2026”, realizado por Censuswide y comisionado por ManageEngine.
El principal hallazgo es contundente: el 87% de las organizaciones en México considera que la proliferación de herramientas tecnológicas aumentó la complejidad operativa durante los últimos dos años.
Esta situación está llevando a las compañías a replantear sus estrategias de transformación digital, gestión de TI y adopción de inteligencia artificial (IA). De hecho, el 47% señala que reducir la fragmentación tecnológica mediante la consolidación de TI es su principal prioridad.
El estudio encuestó a 1,000 tomadores de decisiones de TI y de negocio en América Latina, incluidos 250 participantes en México.
Consolidación tecnológica, una prioridad
La complejidad también impacta directamente en los presupuestos de tecnología. El 75% de las organizaciones mexicanas destina una mayor proporción de su inversión al mantenimiento de sistemas existentes que a iniciativas de innovación.
En este contexto, el 88% planea consolidar sus proveedores de tecnología durante los próximos 24 meses, el porcentaje más alto entre los cinco países analizados.
Más allá de reducir costos, las empresas buscan con esta estrategia simplificar la gestión de TI, mejorar la visibilidad operativa, fortalecer la ciberseguridad y construir una base tecnológica que permita escalar nuevas iniciativas de IA.
“Las organizaciones mexicanas han alcanzado una nueva etapa en su proceso de transformación digital. Hoy, la ventaja competitiva depende de qué tan bien funcionan de manera integrada esas capacidades. Los entornos tecnológicos fragmentados no solo generan ineficiencias operativas; también limitan la visibilidad, ralentizan la toma de decisiones, debilitan la seguridad y, en última instancia, reducen el valor que las organizaciones pueden obtener de la inteligencia artificial. Simplificar ya no es únicamente una iniciativa del área de TI; es claramente una prioridad estratégica para el negocio”, señaló Wilson Calderón, director técnico asociado para América Latina en ManageEngine.
La IA enfrenta una brecha de valor
Aunque el 94% de las organizaciones mexicanas considera que su infraestructura tecnológica está preparada para respaldar iniciativas de inteligencia artificial, solo el 11% afirma operar en un entorno completamente orquestado por IA.
La brecha también se refleja en los resultados de negocio. El 56% reconoce dificultades para generar un retorno de inversión (ROI) medible a partir de sus proyectos de IA, mientras que el 87% considera que la fragmentación tecnológica limita su capacidad para escalar estas iniciativas.
Para ManageEngine, estos resultados muestran que el desafío de las empresas ya no consiste únicamente en adoptar nuevas tecnologías, sino en lograr que las soluciones existentes funcionen de manera integrada.
“Las organizaciones han dedicado la última década a desarrollar capacidades digitales y los próximos años se centrarán en simplificarlas. El reto ya no es adquirir nuevas capacidades o tecnología, sino integrar las existentes en un modelo operativo coherente e inteligente. Esa es la filosofía que sustenta el enfoque integrado de ManageEngine para la TI empresarial: ayudar a las empresas a simplificar la complejidad para que puedan enfocarse en impulsar los resultados comerciales en lugar de limitarse a mantener su infraestructura de TI fragmentada”, detalló Rajesh Ganesan, director ejecutivo de ManageEngine.

Ciberseguridad acelera la consolidación
La ciberseguridad es otro de los factores que está impulsando la búsqueda de entornos tecnológicos más integrados. El 55% de las organizaciones mexicanas reportó un incremento en los ciberataques exitosos durante 2025.
A esto se suma que el 77% identifica como una de sus principales preocupaciones el uso no autorizado de herramientas de IA generativa y el riesgo de fuga de información asociado.
Ante este escenario, las empresas reconocen que fortalecer la seguridad requiere reducir los silos tecnológicos y mejorar la visibilidad sobre sus activos, sistemas y operaciones.
Simplificar para generar más valor
El estudio de ManageEngine plantea así un cambio en las prioridades de las organizaciones mexicanas. La siguiente ventaja competitiva no estaría en incorporar más herramientas, sino en simplificar, integrar y gestionar mejor la tecnología disponible.
Las compañías que logren reducir la fragmentación de TI estarán mejor posicionadas para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial, mejorar su ciberseguridad, obtener un ROI medible y acelerar sus procesos de innovación.