Actualmente el nearshoring y el comercio digital, apalancan el crecimiento del sector de las transferencias bancarias. Ya que actualmente, el auge de estos procesos tanto a nivel regional como global, se están consolidando como una tendencia estratégica.
Debido a que México es el principal socio comercial de los Estados Unidos, con una alta dinámica de exportaciones en 2025. Ya que se alcanzó un récord de alrededor de 534 mil millones de dólares (MMDD), sin embargo esto implica un desafío complejo.
“La relocalización de cadenas de suministro hacia México no solo mueve fábricas, también activos financieros. Los cuales, necesitan canales que estén a la altura de la velocidad, con la que operan hoy las empresas”, dijo Jaime Márquez Poo, socio y director ejecutivo de Desarrollo de Negocios en STP.
Sin embargo, el cuello de botella está del lado de las empresas que buscan vender y cobrar más allá de la frontera. Donde los procesos para recibir pagos globales son lentos, costosos o inaccesibles, así el nearshoring y el comercio digital son la clave.
Este dinamismo comercial trae consigo un reto operativo, que muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas (Pymes) deben resolver. Dicha situación, es algo que no se anticipa como recibir pagos de otras partes del mundo de manera rápida.
Otros aspectos clave son seguridad y regulación, sin embargo la brecha está aún más marcada a nivel digital. Ya que de las 5.4 millones de micro, pequeñas y medianas empresas que hay en el país, solamente 3000 logran posicionar sus soluciones.
Las pymes deben capitalizar mejor el nearshoring y el comercio digital
Por su parte la demanda, no es el problema ya que casi 8 de cada 10 compradores en línea mexicanos ya han adquirido productos en sitios internacionales. Esto se debe a los beneficios, que conllevan el nearshoring y el comercio digital dentro del mercado.
Así lo confirman datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO). Ante este contexto, expertos del Sistema de Transferencias y Pagos (STP), observan dentro del mercado. Una creciente demanda en el comercio digital, para aceptar pagos globales.
“De hecho, aquellas empresas que comienzan a vender sus productos al extranjero, necesitan que el flujo de liquidez sea tan inmediato como lo es vender localmente. Es por eso que, una vez que el dinero llega mediante cross border payments o remesadoras. Se requiere de su canalización”, acotó el directivo.
Por esto, la infraestructura del SPEI permite recibir con liquidez inmediata pagos en un mercado más exigente y competido. Donde la velocidad y la certeza regulatoria se tornan más estratégicos, es así como el nearshoring y el comercio digital son la clave.
Este panorama beneficia principalmente a las empresas que ofrecen productos así como servicios, puntualmente a través del canal digital. Al respecto, STP mencionó que este momento de expansión comercial representa una oportunidad de negocio.
A diferencia de los rieles tradicionales de otros sistemas de envío de dinero, en más mercados más allá del local, que pueden tardar días. El sistema SPEI permite hacer operaciones en tiempo real, finalmente eso se traduce en una mayor competitividad.