El pasado viernes 22 de agosto se publicó una resolución sin precedentes: la justicia mexicana usará Inteligencia Artificial (IA) para optimizar procesos.
De esta manera, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito validó el uso de la IA como una herramienta que puede emplearse para calcular el monto de las garantías en juicios de amparo.
Erick Tavares, fundador de Tavares & Tavares, destacó que esta aplicación tecnológica no sustituye la labor decisoria del juzgador, sino que la fortalece y la hace más eficiente.
“Este criterio encuentra su justificación en el avance hacia una justicia digital, donde la transparencia, la trazabilidad y la consistencia de los cálculos legales son claves para garantizar resoluciones debidamente motivadas, en pleno respeto al artículo 16 de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.
El especialista aclaró que el tribunal destacó que la actualización de montos, la aplicación de intereses y lapsos procesales son tareas auxiliares que no afectan el núcleo decisorio.

No obstante, pueden beneficiarse apoyándose de este tipo de tecnologías como herramientas auxiliares de la impartición de justicia.
IA como garante de la transparencia y eficiencia
Explicó que el alto valor de esta resolución radica en su aporte a la eficiencia procesal y en la reducción de errores humanos en labores cuantitativas.
“Esto permitirá a los jueces más espacios para centrar sus esfuerzos en el análisis sustancial del caso. Adicionalmente, la IA aporta trazabilidad y transparencia, mostrando detalladamente cómo se obtienen los resultados, y estandarización, ofreciendo precedentes más consistentes y sólidos para el cálculo de garantías en amparo”, añadió.
¿Hacia dónde va la justicia digital?
De acuerdo con Tavares, el hecho de que la justicia mexicana usará IA marca un paso firme hacia la automatización e institucionalización de mejores prácticas en los tribunales mexicanos.
Al tiempo que se alinea con las tendencias globales que apuestan por una justicia digital.
“La apertura a la IA, siempre bajo un deber de cuidado y supervisión judicial, consolidará una administración de justicia más auditable, transparente y rápida. Con ello se reforzaría la confianza ciudadana en la legalidad y objetividad de los procesos judiciales ante un Poder Judicial muy debilitado”, concluyó.