En la actualidad, la seguridad en tecnología operativa (OT) se consolida como un factor estratégico para el sector productivo a nivel global. Esto se dio a conocer, en el Reporte sobre el Estado de Tecnología Operacional 2026, que hace cada año Fortinet.
Cómo parte del documento, se muestra que las organizaciones en América Latina ya están madurando en seguridad para OT. El estudio se realizó con la participación de 700 profesionales de OT a nivel global, así se destacó la postura realista de la región.
“La protección de los entornos OT, ya dejó de ser un tema exclusivo de áreas técnicas y ahora es prioridad en las juntas directivas. También, se debe aumentar la vigilancia ante intrusiones reforzando el cumplimiento regulatorio”, aseveró Richard Springer, director senior de Mercadeo de Producto para OT en Fortinet.
Una de las mejores prácticas que comparte el proveedor, es consolidar un enfoque integral que combine personas, procesos y tecnología. De hecho, el reporte sobre la seguridad en tecnología operativa señala que aún persisten diferentes desafíos.
En términos de visibilidad, segmentación, acceso remoto seguro, así como respuesta a incidentes y arquitecturas estandarizadas. Debido a que dichos factores, limitan la capacidad de defensa frente a diversas amenazas, que cada vez son más sofisticadas.
“Actualmente, la conectividad brinda eficiencia y resiliencia, sin embargo también se amplía la superficie de ataque para grupos de ransomware y actores estatales. Otro hallazgo preocupante, es el mayor tiempo de permanencia de los atacantes en la red, que se extienden de semanas a meses”, acotó el directivo.
Ahora la seguridad en tecnología operativa es estratégica
Otra señal de madurez es el escalamiento de las responsabilidades a la alta dirección. Es así que, el 81 % de los encuestados planea asignar la seguridad en tecnología operativa al CISO, al menos durante este año, algo que refleja un cambio estructural.
Por otro lado, los niveles de madurez también muestran un ajuste debido a que los equipos reconocen con mayor honestidad sus brechas. Así, las empresas en niveles básicos de madurez aumentó, mientras que los programas avanzados descendieron.
“Al respecto, nuestra recomendación para las empresas es segmentar las redes, así como asegurar accesos remotos e integrar OT en la respuesta a incidentes. A esto, se debe sumar la inversión en inteligencia de amenazas específica, para adoptar modelos de plataformas unificadas”, señaló Springer.
En cuanto a intrusiones, el 71 % reportó entre una y nueve en el último año, esto es un incremento frente a 2025. Aunque podría interpretarse como mayor frecuencia de ataques, es así que el estudio de seguridad en tecnología operativa genera valor.
Finalmente, el reporte de Fortinet también revela un dato alentador donde solo 24 % del sector productivo sufrió intrusiones simultáneas en sistemas IT y OT. Una caída significativa respecto al 60 % registrado en 2025, lo que sugiere una segmentación más efectiva.
“La maduración en la seguridad en entornos OT, lejos de ser una regresión es una corrección. Ya que mejora la visibilidad y colaboración con los ambientes de TI, con esto las debilidades ocultas se hacen evidentes, para hacer una evaluación mucho más precisa y eficiente”, finalizó el directivo.