La inteligencia artificial (IA) se consolida como uno de los principales motores de la transformación empresarial a nivel global. La IA a la medida es la clave.
Estamos en un entorno marcado por la volatilidad, la presión por la eficiencia y la necesidad de decisiones cada vez más ágiles.
Por ello, las organizaciones en México están replanteando su estrategia tecnológica con una premisa clara rumbo a 2026: la IA debe adaptarse al negocio, y no al revés.
Hoy, la IA permite automatizar procesos, optimizar operaciones, mejorar la experiencia del cliente y fortalecer la toma de decisiones basada en datos.
Sin embargo, su verdadero potencial se libera cuando se integra de forma contextualizada y alineada a los objetivos estratégicos. Y a la realidad operativa de cada industria.
Las soluciones genéricas ya no son suficientes para responder a la complejidad de los mercados actuales.
Esta tendencia se refleja en estudios recientes de analistas del sector.
De acuerdo con un informe de McKinsey, el 72 % de las empresas a nivel global ya utiliza inteligencia artificial en al menos una función de negocio. Pero sólo el 23 % reporta un impacto significativo en sus resultados.
Esto evidencia que el desafío no es adoptar IA, sino implementarla con profundidad, relevancia y enfoque estratégico.
“Las empresas que marcarán la diferencia en los próximos años no serán las que simplemente adopten inteligencia artificial, sino aquellas que la integren de forma inteligente y alineada a sus procesos, datos y objetivos de negocio”, señaló Paola Becerra, presidenta de SAP México.
La IA a la medida se perfila como una de las grandes tendencias rumbo a 2026
“En SAP creemos firmemente que la IA debe ser confiable, relevante y diseñada para generar valor real, ayudando a las organizaciones a innovar, crecer y adaptarse con agilidad en un entorno cada vez más dinámico”, dijo Becerra.
Las empresas están logrando mejoras tangibles en productividad, reducción de costos y eficiencia operativa. Desde la automatización inteligente de procesos financieros hasta el uso de agentes de IA en la gestión del capital humano,
Existen ejemplos del impacto de estas tecnologías cuando se aplican con un enfoque específico. Casos como la aceleración de hasta 65 % en la generación de retroalimentación personalizada o la reducción de hasta 87 % en el tiempo de preparación de entrevistas.
Analistas de la industria coinciden en que el futuro de la transformación digital estará marcado por soluciones de IA integradas a los sistemas empresariales centrales. Capaces de aprender del contexto, cumplir con regulaciones locales y escalar conforme evoluciona el negocio.
En este escenario, la inteligencia artificial deja de ser una herramienta aislada para convertirse en una ventaja competitiva sostenible.
De cara a 2026, la IA a la medida se posiciona como un habilitador clave para la resiliencia, la innovacióny el liderazgo empresarial.
Aquellas organizaciones que logren armonizar esta tecnología con su estrategia no sólo responderán mejor a los cambios del mercado, sino que estarán preparadas para definir el futuro de sus industrias.