Con la adopción de las nuevas infraestructuras inteligentes, el sector productivo debe hacer frente a una serie de complejidades a nivel operativo. Donde se destaca la climatización, así como el enfriamiento de los centros de datos diseñados, para cargas de inteligencia artificial.
De hecho, la expansión de esta tecnología plantea una serie de nuevos desafíos en términos de ingeniería para enfriamiento, energía y operación del data center. A esto, se agregan una serie de aspectos, como el aumento acelerado del procesamiento digital en diversas áreas.
“Ahora, este tipo de infraestructuras concentran una capacidad de procesamiento mucho mayor en un menor espacio físico. Es decir, la evolución digital elevó significativamente el consumo energético y la generación de calor”, dijo Alejandra Castellanos, directora general de HiRef y presidenta del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas.
Frente a este panorama, se hace necesario desarrollar tecnologías que tengan la capacidad de sostener a las nuevas infraestructuras inteligentes. Cuya demanda crece a un ritmo sin precedentes, algo que podría comprometer, tanto la operación como desarrollo del propio sector productivo.
Uno de los principales desafíos consiste en disipar el calor producido por los servidores, que fueron diseñados para aplicaciones y cargas de IA. Por esta razón, ahora los centros de datos incorporan sistemas de redundancia, generación de respaldo y para continuidad operativa.
“En los últimos cinco años, la industria aceleró sus procesos de innovación en tecnologías de enfriamiento. Para así, responder mejor a las exigencias de los nuevos servidores, orientados a inteligencia artificial. Es así que, las empresas especializadas buscan estar a la altura de la nueva generación de hardware”, acotó la ejecutiva.
Energía más eficiente para las nuevas infraestructuras inteligentes
Otro de los requerimientos de las nuevas infraestructuras inteligentes, consiste en mantener un suministro energético, sin interrupciones detectables por las máquinas. Es por esto, que surgen diferentes emprendimientos, para obtener dicho recurso de una manera sustentable.
Un ejemplo, es Peter Thiel que invirtió en Panthalassa una empresa emergente que apuesta por llevar inteligencia artificial al mar generando energía con las olas. Así al mismo tiempo, puede climatizar a los centros de datos con el agua, mediante sistemas de centros flotantes.
“Las infraestructuras que se utilizaban anteriormente, operaban con una demanda cercana a los tres o cinco kilowatts. Sin embargo, las configuraciones más recientes pueden alcanzar un promedio de alrededor de 100 kilowatts por rack, situación que obliga a incorporar sistemas especializados de enfriamiento”, agregó Castellanos.
Iniciativas como Panthalassa aprovechan campos de bajo costo como el mar, para innovar a través de la adopción utilitaria de la IA. Al respecto, las nuevas infraestructuras inteligentes representan un reto complejo para la industria, por ello se deben replantear las estrategias.
Finalmente, la consultora KPMG México advierte que la demanda global de centros de datos está creciendo más rápido que la infraestructura disponible. Por eso, se proyecta que el total del consumo eléctrico asociado a estas instalaciones podría aumentar más de 100% en 2030.
“Por su parte, la continuidad operativa representa otro reto crítico para la industria, debido a que una interrupción eléctrica, incluso de corta duración. Puede afectar el funcionamiento de los servidores, además de comprometer las cargas de almacenamiento y procesamiento de la información”, concluyó la ejecutiva de alta dirección.
