Con la consolidación de la era de la inteligencia artificial, la privacidad de los datos es un alto desafío para el sector productivo. Ya que cada vez que entramos a un entorno digital estamos expuestos a diversas amenazas, que pueden vulnerar la información.
Así, el próximo 28 de enero se conmemora el “Día de la Privacidad de Datos”, por eso se debe tener en cuenta la importancia de la información. Al respecto, dicha fecha se planteó para crear conciencia, tanto en la gente como dentro del sector empresarial.
Actualmente, las fugas de datos y robos de identidad van en aumento, eso a pesar de la adopción de soluciones de seguridad con inteligencia artificial (IA). Sin embargo, en el sector empresarial la situación es altamente complicada en términos de seguridad.
Es así como en la privacidad de los datos, las organizaciones deben evolucionar para transformar sus fundamentos de la resiliencia de datos. Por esto, es necesario llevar sus estrategias de gestión de información a nuevos niveles más allá de lo tradicional.
Así es posible anticipar ataques, automatizar respuestas o detectar anomalías como los son los patrones de ransomware o accesos inusuales. Esto permite mitigar el nivel de riesgo, también se debe tener en cuenta que los criminales también utilizan la IA.
Inteligencia artificial replantea la privacidad de los datos
A medida que la inteligencia artificial avanza, también crece el nivel de riesgo para el sector productivo, así como sus mercados. Para consolidar la privacidad de los datos en la era de la IA, se recomienda implementar planes de buena higiene a nivel digital.
Además, se debe mantener una constante concientización con la base de talento en las organizaciones, así se puede mitigar la ingeniería social. En este sentido, tenemos soluciones de respaldo de datos, con esto se garantiza una recuperación más rápida.
El considerar la privacidad por diseño, donde se integra la protección desde el inicio de los proyectos de inteligencia artificial resulta estratégico. Ya que de esta forma, las empresas aseguran proactivamente su información optimizando toda su operación.
Adicionalmente, se mejora el cumplimiento normativo y al mismo tiempo se genera un mayor nivel de confianza, al enfocarse en la prevención de riesgos. Otro factor con alta relevancia en la privacidad de datos, es la transparencia al interior de la empresa.
En resumen, ahora que la IA es un aspecto estratégico en las infraestructuras de TI de las empresas, se deben replantear las estrategias de ciberseguridad. Finalmente, todo el sector productivo debe evolucionar hacia una privacidad y resiliencia más sólida.
Por Carlos Ortiz, country manager para Veeam México.