La productividad desde los smartphones cada vez cobra una mayor relevancia, en el entorno laboral de nuestro país. Ya que extraviar un dispositivo de este tipo, no solo significa quedarse incomunicado, pues tiene un impacto en las finanzas personales.
Debido a que para millones de personas, esto implica no tener acceso a los pedidos, cobros, clientes y trabajo en general. Algunos datos de PayJoy revelan, que el 86 % de sus usuarios afirma que sus dispositivos financiados son indispensables en su trabajo.
“Cuando se analiza cómo se generan los ingresos dentro del segmento laboral, a nivel independiente, el smartphone deja de ser un canal. Para convertirse en un factor de alto valor, en términos de productividad”, declaró Nicolás Schiaffino, VP & Country Manager de PayJoy en México.
Es así que, la productividad desde los smartphones refleja hasta qué punto este tipo de equipos generan valor en términos laborales. Tanto para los micro negocios como para los propios trabajadores independientes, por esto dicha tendencia se consolida.
Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en el país hay 59.5 millones de personas ocupadas. Con un índice de informalidad laboral de 54.5 %, con un ecosistema de trabajadores independientes de casi 12.7 millones.
Se debe considerar, que una gran parte de la economía mexicana depende de estos esquemas de los ingresos variables, autoempleo y trabajo. Todo fuera de estructuras tradicionales, sin embargo es una tendencia que se está consolidando gradualmente.
Economía local afianza la productividad desde los smartphones
De este modo, la productividad desde los smartphones se consolida como parte de la infraestructura económica local. Así en un país donde más de la mitad de los empleos sigue en condiciones de informalidad, quedarse sin celular significa perder el trabajo.
En este sentido, la investigación ENDUTIH del INEGI reportó que 98.6 millones de las personas en México usan al menos un teléfono móvil. Esto equivale a un 81.7 % de la población de seis años y más, de los cuales el 96.6 % usa solamente un smartphone.
”A pesar de las brechas persistentes, el smartphone ya tiene un cierto valor dentro de la actividad económica, tanto en ciudades como fuera de ellas. Esto no siempre se da con el mismo nivel de sofisticación, pero sí como herramienta de venta, coordinación de entregas y recibir pagos”, acotó el directivo.
Asimismo, entre los usuarios de internet, un 97.2 % se conecta mediante un teléfono inteligente. Esta cifra explica la importancia y el valor real, que tiene la productividad desde los smartphones, ya que puede funcionar como oficina o la terminal de cobro.
En la comparación de actividades, el 39.2 % de la gente de la ciudad compraron algún producto o servicio en línea. Mientras que desde el ámbito rural, este dato se redujó a un 19.1 %, esta brecha se extiende tanto a los pagos como operaciones bancarias.
Finalmente, PayJoy sostiene que su propuesta de valor se conecta con población de ingresos variables. Donde, la firma reporta que 59 % de sus clientes son trabajadores independientes y que 52 % afirma que su teléfono financiado aumentó sus ingresos.