Debido a la demanda de recursos y su impacto ambiental, los centros de datos espaciales se vuelven un requerimiento para la industria tecnológica. Al respecto, firmas como Blue Origin entre otras impulsan modelos de cómputo fuera de la tierra para atender dicha necesidad.
Este tipo de propuestas incluye el despliegue de miles de satélites en órbita, para procesar la información y al mismo tiempo reducir la presión sobre los recursos. Tanto energéticos como ambientales, así esos proyectos gradualmente se tornan en una opción real para la industria.
Al respecto, la firma fundada por Jeff Bezos dio a conocer, de manera oficial, una solicitud a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos. Para lanzar al espacio, 50 mil satélites, como parte del “Proyecto Sunrise” para así procesar datos fuera de la tierra.
Por esto, los centros de datos espaciales van a impulsar el desarrollo de la industria más allá de la atmósfera terrestre. De acuerdo con el documento, esta red que planea habilitar Blue Origin tendrá la capacidad de realizar cálculos avanzados, con un mínimo impacto ambiental.
Con dicha iniciativa, la compañía busca reducir la creciente presión sobre las comunidades y los recursos naturales. Debido a que el procesamiento de alta demanda de energía y agua, se llevará a cabo sin usarlos, así otro componente estratégico será la constelación TeraWave.
La cual, también está en desarrollo y funcionará como una infraestructura de comunicaciones de alto rendimiento, entre los satélites. Sin embargo, la empresa no detalló la capacidad de procesamiento prevista, así como el alcance técnico de estos sistemas de cómputo.
La industria se prepara para centros de datos espaciales
Dicho interés por los centros de datos espaciales, es que permite responder a una serie de ventajas operativas. Entre las que destaca el acceso continuo a energía solar, además de un marco regulatorio menos complejo y restrictivo, algo que impulsa el desarrollo digital.
Ya que este enfoque será determinante, para sostener el crecimiento de soluciones y plataformas de inteligencia artificial (IA). Que demandan un alto nivel en términos de procesamiento, por lo tanto necesitan consumir grandes volúmenes tanto de energía como de recursos naturales.
Por su parte, compañías como SpaceX también presentó su propuesta y así realizó la solicitud oficial de una autorización, para desplegar hasta un millón de satélites. Así el objetivo es habilitar funciones de centro de datos distribuido, para aportar un alto valor en el mercado.
Adicionalmente, la startup Starcloud planteó una red de 60 mil naves para realizar un proyecto de centros de datos espaciales. En el caso de Google desarrolla el Proyecto Suncatcher, en conjunto a Planet Labs, que consiste en la construcción de dos naves de demostración para 2027.
Sin embargo, algunas de estas iniciativas se mantienen en evaluación esto a pesar del alto interés de la industria global. A nivel técnico, este tipo de sistemas deben contar con sistemas de refrigeración para procesadores en el espacio y así establecer comunicaciones láser entre satélites.
Finalmente, algunos expertos señalan que dichas infraestructuras podrían empezar a operar cerca de la década de 2030. Todo esto en función de los avances tecnológicos, así como la reducción de los costos asociados pero gradualmente se van posicionando como una opción real.
Por Carlos Ortiz/Notipress