Dentro de la inclusión financiera en México, se deben crear modelos de prevención del lavado de dinero. Algunas cifras sobre el comercio indican, que el 85.2 % de las compras menores a 500 pesos y el 73.5 % mayores al monto se realizaron en efectivo.
Este es uno de los principales retos de las autoridades en dicho aspecto, sin embargo el sistema financiero mexicano avanza en inclusión financiera. Para consolidar dichos procesos, se debe adoptar una mayor trazabilidad en los flujos del dinero en efectivo.
“Tanto la inclusión financiera como la trazabilidad deben avanzar al mismo tiempo, ya que cuanto más personas utilicen esos servicios. Más importante se vuelve fortalecer la prevención del fraude, así como prevenir el lavado de dinero”, aclaró Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de Círculo de Crédito.
A medida que más personas se integran al sistema bancario formal, también crece la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención. Así, la inclusión financiera en México debe enfocarse tanto en el monitoreo como en el análisis de las operaciones.
Es así como la prevención de lavado de dinero evoluciona desde un enfoque basado en el cumplimiento normativo a un modelo basado en la inteligencia. A esto, se debe agregar un monitoreo continuo y la colaboración entre las instituciones financieras.
“Actualmente, las instituciones financieras ya realizan procesos de conocimiento del cliente y cumplen con las regulaciones. Así, el siguiente paso debe ser fortalecer esos procesos mediante un monitoreo continuo, que brinde un mejor conocimiento de los clientes y proveedores”, acotó el directivo.
La industria debe apostar por la inclusión financiera en México
Fue durante la 89ª Convención Bancaria, donde se destacó el alto valor que tiene la inclusión financiera en México. Pero tomando en cuenta aspectos, como la lectura de patrones compartidos e intercambio de información, para anticipar riesgos digitales.
Con un enfoque que no se limite a revisar operaciones pasadas, sino en identificar los comportamientos atípicos en tiempo real. Así prevenir riesgos antes de que afecten a las personas, debido a que ahora los principales retos son tecnológicos y operativos.
“No se trata sólo de un tema de cumplimiento, sino de un elemento que fortalece la confianza y la estabilidad del sistema financiero mexicano. A través de modelos con inteligencia colaborativa, se pueden detectar señales de riesgo que de forma aislada podrían pasar desapercibidas”, señaló Ruiz.
Cabe destacar que el país forma parte desde el 2000 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), algo que impulsa la adopción de mejores prácticas de PLD. Es así que, la inclusión financiera en México se consolida, con nuevas soluciones integradas.
Finalmente, el intercambio de información entre instituciones es otro elemento clave para fortalecer la prevención de riesgos. Debido a que cada entidad observa solo una parte del sistema, sin embargo al integrar los datos se fortalecen dichas capacidades.
“Una prevención efectiva, parte de la inteligencia colaborativa con la responsabilidad compartida. Así, cuando las instituciones financieras y las autoridades logran articular mejor sus capacidades, el sistema financiero se torna más seguro y puede crecer con mayor solidez”, concluyó el directivo.