Actualmente, el consumo energético en México se incrementa por fenómenos como el calentamiento global. Así, se genera un nuevo escenario que impacta directamente en la operación cotidiana tanto de las empresas, como en el hogar y en las industrias.
De hecho en la Megalópolis, la cual abarca la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala. Se prevén temperaturas de hasta 3 °C por encima del promedio, así durante los siguientes meses se darán puntos críticos.
“Hoy vemos que tanto hogares como empresas buscan no sólo eficiencia, ya que se requiere de una mayor certidumbre en el suministro eléctrico. Especialmente en las temporadas de calor extremo, donde la demanda se dispara”, dijo Fernando Velasco, director general de Generac México.
De acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), reducir sólo un grado en el equipo de aire acondicionado eleva el consumo energético en México. Esto, entre un 4 y 6 %, en la temporada de calor la situación se replica exponencialmente en el país.
Ante este panorama, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señaló que mayo será el mes con las temperaturas más altas. Así, aumenta la necesidad de enfriar espacios a través de sistemas de aire acondicionado y ventilación, con diferentes capacidades.
“En los últimos tiempos, estas olas de calor ganaron frecuencia en una serie de áreas específicas como el sur de Hidalgo. Así como el suroeste del Estado de México y el sur de Puebla, algo que incrementa la presión sobre la red eléctrica en momentos de alta demanda”, acotó el directivo.
Sector productivo debe reducir su consumo energético en México
Desde el hogar y las oficinas hasta comercios, plantas industriales y centros de datos, el consumo energético en México puede comprometerlos. En este sentido, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) estima que esa demanda seguirá creciendo.
Incluso se podría alcanzar un nuevo máximo histórico, de más de 54 mil megawatts durante el mes de mayo. Sin embargo, para las empresas el principal desafío está en garantizar su continuidad operativa, más allá de mantener la temperatura adecuada.
“Sin duda, el cambio ya está sucediendo y el aumento de la temperatura no solo está modificando los hábitos de consumo. También, está obligando a replantear la manera en que las empresas gestionan la energía. El punto no es si la demanda crecerá, sino qué tan preparadas están las empresas”, afirmó Velasco.
En resumen, el consumo energético en México dentro de sectores como tecnología, manufactura y comercio minorista ya enfrentan dicho escenario. Así la energía, antes considerada un insumo estable, ahora es un factor de riesgo operativo y productivo.
Finalmente, la presión sobre la infraestructura eléctrica genera escenarios donde una interrupción no es eventual, sino probable. Y operar sin respaldo implica detener las líneas de producción, perder información crítica e incluso interrumpir servicios clave.
“Es necesario contar con una sólida infraestructura, para sostener las operaciones de las empresas en un entorno cada vez más exigente. Por eso, es importante contar con sistemas de generación de energía específicos, ya sean para espacios residenciales así como industriales o comerciales”, finalizó el directivo.