En los últimos años, el conocimiento en inteligencia artificial se consolidó como uno de los factores estratégicos en términos de competitividad. Tan sólo entre el 2023 y el 2025, México canalizó casi nueve mil millones de dólares en infraestructura digital.
Se trata de un flujo de capital, que permitió detonar una inversión regional y elevó la productividad empresarial en diversos sectores. Así, la apuesta por ambas tendencias resulta ser de un alto valor estratégico, por eso dejó de ser una decisión aislada de TI.
Es decir, ahora es un factor determinante de competitividad empresarial y desarrollo económico regional. Lo anterior, se dio a conocer en el estudio “Inversión, innovación y talento” de la consultora IDC; donde se mostró un panorama integral del mercado.
De este modo, el conocimiento en inteligencia artificial hace que la industria local de tecnología mantenga un crecimiento, por encima del promedio del PIB nacional. Con esto, se consolida como uno de los pilares clave de la economía digital a nivel global.
Así el ecosistema de infraestructura digital, que incluye centros de datos, regiones de nube, talento especializado y proveedores locales. Ya genera un efecto multiplicador, que impacta desde la atracción de inversiones hasta el fortalecimiento del PIB digital.
También contribuye a la productividad empresarial, formalización económica además de la recaudación fiscal. De hecho, el reporte de IDC mostró que durante los últimos años, el país recibió inversiones por más de 8 mil millones de dólares en tecnología.
El mercado debe enfocarse en el conocimiento en inteligencia artificial
Dicha cifra refleja no solo capacidad tecnológica, sino la relevancia del conocimiento en inteligencia artificial, para el desarrollo económico del país. Otro aspecto clave, es la activación de cadenas productivas a nivel de la construcción, energía y otras áreas.
Tanto las telecomunicaciones como los servicios especializados, son otros segmentos de alta relevancia en dicho contexto. Por otro lado, el impacto territorial es evidente ya que las regiones de nube de Oracle en Querétaro y Nuevo León, son de alto valor.
Ya que fortalecen industrias clave como manufactura, comercio y bienes de consumo al ofrecer menor latencia y mayor disponibilidad. En este sentido, Jalisco es otro polo de inversión en infraestructura digital, tanto para integradores como emprendedores.
Más allá de los grandes centros de datos, el conocimiento en inteligencia artificial se debe catalogar como un factor estratégico para las organizaciones. Para así impulsar la creación de propiedad intelectual, además de los servicios de alto valor agregado.
Por esto, Oracle contribuye al crecimiento de las empresas de desarrollo de software y proveedores independientes (ISVs). Además impulsa a las compañías enfocadas en la entrega de servicios de consultoría e integración, para generar valor en la industria.
Finalmente, para México el reto es garantizar un suministro energético sostenible, así como formar talento especializado. Es por esto, que Oracle cuenta con iniciativas de habilitación con algunos recursos gratuitos para instituciones académicas y docentes.