Con la inteligencia artificial y la nube, la infraestructura digital de México 2026 será el pilar de la experiencia de los aficionados al fútbol. Debido a que algunas ciudades del país son sedes del campeonato global, debieron prepararse a través de la tecnología.
A lo que, se deben sumar las transmisiones multipantalla y un consumo creciente de datos en tiempo real. También se debe tener en cuenta, que la transmisión deportiva depende cada vez más de arquitecturas cloud y redes para distribución de contenido.
“Las soluciones cloud permiten distribuir partidos en vivo a escala global, procesar y adaptar video para múltiples plataformas. Así es posible, generar automáticamente clips y resúmenes con inteligencia artificial”, dijo Juan Ozino Caligaris, cofundador y country manager de Nubity.
Dicho campeonato incrementó la presión sobre la infraestructura de México 2026, ya que las plataformas de streaming deben responder a picos de tráfico. Para cumplir con las nuevas expectativas de experiencia, por parte de todos los fanáticos.
Con la tecnología, es posible analizar miles de datos por jugador en tiempo real, para escalar las aplicaciones y los servicios de TV. Así se mejora la experiencia de la afición a nivel global, la cual consiste en millones de personas conectadas simultáneamente.
“Ahora la diferencia radica en la capacidad de anticipar la demanda, monitorear toda la operación y escalar los servicios antes de que el usuario perciba fallas. En eventos de esta magnitud, la infraestructura invisible es la que sostiene la experiencia visible”, agregó el directivo.
Todo depende de la infraestructura digital de México 2026
Un ejemplo de la infraestructura digital de México 2026, es la región de Amazon Web Services (AWS) en Querétaro. La cual fortalece a todo el ecosistema tecnológico local, dicho despliegue permite reducir latencias y además se optimizan la cargas laborales.
Tanto para los broadcasters como las plataformas OTT y operadores de los servicios de telecomunicaciones, el desafío está en garantizar ciertos aspectos. Cómo lo son la continuidad, baja latencia y una alta capacidad de respuesta ante la audiencia global.
“De este modo, se mejora la resiliencia de aplicaciones asociadas con la transmisión, datos y entretenimiento. Es decir, la inteligencia artificial ya forma parte central del ecosistema deportivo. Debido a que el 89 % de los broadcasters la utiliza, para ciertas cargas de trabajo”, acotó Ozino.
Por esto, la magnitud del torneo mundial exige un esfuerzo en conjunto. En donde la infraestructura de México 2026, debe sostener un evento de dicha escala con el trabajo colaborativo de múltiples actores, bajo un esquema de ecosistema digital.
El cual debe incluir a los proveedores de servicios cloud, integradores, plataformas de video y empresas de telecomunicaciones. Finalmente, este torneo es un momento de inflexión para toda la industria, donde la nube será la base de la inteligencia artificial.
“Para nosotros, el valor de estas tecnologías no radica únicamente en su capacidad a nivel técnico, sino en la posibilidad de sostener experiencias consistentes. Sobre todo en momentos de alta presión, tal como lo es el torneo mundial de México, Canadá y Estados Unidos”, finalizó el directivo.