Algunos datos revelan que el ciberfraude en San Valentín, se incrementa de un modo significativo, es por esto que se debe prevenir dicha situación. La intención, es ayudar a los usuarios de aplicaciones de citas, así detectar mejor las señales de advertencia.
Una señal clara que emplean los grupos de estafadores, es la etapa de manipulación que se refiere a ganarse la confianza de las potenciales víctimas. Para identificarla, es importante reconocer una insistencia por mantener este asunto en un total secreto.
“En la actualidad el fraude digital en los entornos digitales románticos, puede tomar desde semanas hasta meses e incluso años. Esto se debe a que se anima a la mayoría de las víctimas a ser reservados”, dijo Rob Woods, director de Fraude e Identidad en LexisNexis Risk Solutions.
De este modo, el ciberfraude en San Valentín se basa en tácticas que los estafadores utilizan para convencer a las víctimas, de sus mentiras. En primera instancia, se busca manipular a las personas por un largo tiempo para ganar gradualmente su confianza.
Ya que por semanas o meses no se pide nada a las potenciales víctimas, a lo que se deben agregar otros comportamientos sospechosos. Qué consisten en inventar una serie de razones, para evitar encuentros en persona, realizar llamadas telefónicas o por video.
“Nuestro consejo para cualquier persona que esté en una relación online, a la que se le pidió mantenerla en secreto. Es confiarle la situación a un amigo o familiar que sea cercano, a pesar no creer que sea una estafa. Así, será más fácil comprobar si es real o se trata de un fraude”, acotó el directivo.
Se registra un aumento del ciberfraude en San Valentín
Para evitar caer en el ciberfraude en San Valentín, se recomienda nunca envíar dinero o tarjetas regalo, así como objetos de valor a desconocidos. También, se debe hablar de la situación con personas de confianza, aunque no se asegure que sea una estafa.
Ya que esto es exactamente lo que los criminales no quieren que hagas, ya que corre el riesgo de que la ilusión se rompa y pierda el control de la situación. El mantener el secreto es una táctica importante, que permite a los estafadores influir en su víctima.
“Un contacto de confianza puede ayudar a reconocer la verdad detrás de un fraude a nivel digital. Es decir, una visión imparcial podría ser suficiente para romper el engaño de los ciber criminales, que fue cuidadosamente elaborado sin embargo necesita del ingenio de la víctima”, apuntó Woods.
Al inicio de un ciberfraude en San Valentín, los delincuentes pueden prestar o regalar dinero en pequeñas cantidades. Ya que para ellos, es una inversión estratégica con la que se puede crear una falsa ilusión, de que dicha relación es formal, genuina y real.
Después del adoctrinamiento inicial, el criminal inventa escenarios relacionados con la necesidad urgente de dinero. Como que algún familiar se encuentra enfermo o que tiene problemas legales, finalmente esto deriva en concretar las estafas financieras.
“Al ignorar las señales de advertencia que a menudo son claras, las víctimas caen de una manera rápida en los fraudes digitales. Es por esto que resulta vital, que la gente reúna el valor para hablar, porque aunque el engaño sólo se tome unas semanas, el impacto se puede extender”, finalizó el directivo.