Otra de sus metas es desarrollar soluciones tecnológicas más sostenibles que aumenten su eficiencia energética y al mismo tiempo reducir su huella de carbono, tanto en productos como plataformas. Para esto, requiere de la colaboración con clientes y socios, en resumen, la marca se compromete a alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en todas sus operaciones para 2040.
La firma busca cumplir con las normas internacionales y ciencia del clima, de hecho utilizará compensaciones de carbono acreditables, en caso de agotar otras opciones. Así, ha establecido estos indicadores para 2030: utilizar 100% de electricidad renovable en sus operaciones, invertir 300 millones de dólares en la conservación de energía en sus instalaciones y con ello lograr un ahorro acumulado de 4,000 millones de kilovatios hora.
También construirá nuevas fábricas e instalaciones bajo las normas del programa LEED del Consejo de la Construcción Ecológica de Estados Unidos, a esto se agrega una iniciativa de identificación de productos químicos más ecológicos. De hecho, las emisiones de gases de efecto invernadero acumuladas por Intel en la última década disminuyeron 75%, esto es el resultado de sus estrategias e inversiones.
En términos de soluciones, el hardware programable y software abierto de la firma, son ejemplos de sustentabilidad, ya que permiten desarrollar soluciones más ecológicas. De hecho, el operador de telecomunicaciones japonés KDDI que dentro de su centro de datos alberga instalaciones de comunicación 5G y redujo el consumo general de energía en 20% utilizando procesadores Intel Xeon Scalable con inteligencia artificial.