Con el inició del juicio contra redes sociales en Estados Unidos, se evalúa si Meta y Google así como otras plataformas son adictivas desde su diseño. Algo que puede afectar a la salud mental sobre todo en los menores, es por ello que se deben tomar medidas de prevención.
Se trata de un proceso, que podría marcar un precedente en la protección de las infancias en los ambientes digitales. Se debe considerar, que el caso se centra en el impacto que algunas decisiones de diseño tendrían en dicho ámbito y se espera que inicie, en los siguientes días.
“El hecho de que simplemente podamos iniciar un proceso judicial de este tipo, representa una victoria monumental para todas las familias afectadas. Por eso, algunos expertos legales coinciden en que el resultado tendría repercusiones más amplias”, aclaró Matthew Bergman, abogado que representa a los demandantes.
De este modo, este juicio contra redes sociales busca conocer mejor el impacto adictivo que tienen dichas plataformas y remediar los daños sufridos. Ya que los proveedores aseguran al mercado, que pretenden ofrecer una experiencia más segura y saludable, en sus entornos.
Algunos aseguran que este es uno de sus pilares en términos de desarrollo, por esto algunas plataformas hicieron cambios como cuentas diseñadas para jóvenes. A esto, se agregan otras medidas tales como protecciones integradas y herramientas más sólidas de control parental.
El primer proceso en llegar a juicio, fue el de una joven identificada solamente como K.G.M y fue seleccionada como “juicio bellwether”. Un caso piloto, con el que se pretende anticipar a los posibles resultados, para el resto de las demandas similares es decir es un precedente.
En los siguientes días comenzará el juicio contra redes sociales
Previo al inicio del juicio contra redes sociales, algunas empresas señaladas rechazaron estas acusaciones, así la demanda colectiva es de más de 1600 personas. De hecho, se espera que inicie en los próximos días en un tribunal de Los Ángeles, California, en los Estados Unidos.
En concreto, estas acciones legales son impulsadas por más de 350 familias y de 250 distritos escolares. Los cuales sostienen que dichas plataformas desarrollaron productos adictivos, así compañías como Meta, Snapchat, TikTok y YouTube ahora van a enfrentar un juicio histórico.
“Será la primera vez que un jurado evalúe, lo que dichas empresas de redes sociales sabían sobre los riesgos asociados al diseño de sus plataformas. Además de cómo actuaron frente a esa información, por esto el objetivo es que todos los afectados tengan la justicia necesaria”, mencionó la profesora de California, Haley Hinkle.
A manera de resumen, el juicio contra redes sociales se basa en presuntas afectaciones tales como depresión, autolesión y otros problemas de salud mental. Eso tiene mayor impacto en los menores, por ello es necesario evaluar si esta situación viene desde el diseño de las plataformas.
Se estima, que este proceso histórico podría extenderse entre seis y ocho semanas donde se contará con un jurado diverso e imparcial. El cuál evaluará si las empresas actuaron de forma negligente en el diseño de sus plataformas y se debe hacer justicia, para todas las víctimas.
Un caso que dio origen a este proceso es el de Annalee Schott, una adolescente originaria de Colorado, que según su propia madre. Se expusó de manera reiterada a los contenidos de las redes, donde finalmente la jovén se quitó la vida en el 2020 y después lo mismo hizo su mamá.
Por Patricia Manero/Notipress