Para el sector productivo, la información fiscal en 2026 será estratégica para consolidar sus modelos operativos e impulsar su competitividad. Esto se dio a conocer dentro del Estudio de Gestión Financiera y Contable de las Empresas en México 2025, que mostró datos clave.
Ya que el inicio del año fiscal es una oportunidad estratégica para las empresas en México, en términos de una mejor planeación para su desarrollo. Sin embargo, en muchas ocasiones este tipo de iniciativas se quedan en la idea y no se concretan en proyectos de crecimiento.
Cabe destacar, que el estudio lo realizó la Asociación de Emprendedores de México (ASEM) con el apoyo de Siigo Aspel. Entre los datos más relevantes, destacó que sólo el 28 % de las empresas hacen una planeación financiera formal, algo un tanto preocupante.
Es así como, la información fiscal en 2026 será la clave para definir las estrategias de negocio de las organizaciones productivas del país. Si bien, la mayoría de las empresas cuentan con la información necesaria, sin embargo no siempre se emplean de una manera más sistemática.
Por otro lado, el 18 % no utiliza proyecciones ni indicadores financieros para anticipar ciertos escenarios. De este modo, se revela una brecha entre la información disponible y el análisis estratégico de los datos, esto se traduce en un alto riesgo tanto a nivel fiscal como operativo.
Sector empresarial debe capitalizar su información fiscal en 2026
Una mejor práctica para aprovechar mejor la información fiscal en 2026, consiste en cruzar todos los datos empresariales de manera periódica. Esto, más allá de la temporada de hacer los trámites y declaraciones, además se deben revisar de manera constante los documentos.
En este sentido, se destaca la relación entre los comprobantes fiscales digitales (CFDI) que se emiten con los ingresos registrados. Así como los CFDI recibidos con los gastos deducibles ya que esto permite identificar diferencias, para reducir los errores y facilitar el cumplimiento.
También, se debe tener en cuenta que estamos en un entorno donde la fiscalización es cada vez más compleja por eso se deben tomar medidas al respecto. Otra recomendación de Siigo Aspel implica analizar patrones y variaciones, es decir más allá de revisar sus cifras aisladas.
Al respecto, el estudio muestra que indicadores como liquidez, margen de utilidad o punto de equilibrio se aprovechan en muchas organizaciones. En resumen, la información fiscal en 2026 empleada de modo estratégico permite anticipar escenarios y ajustar las planeaciones.
Finalmente, el tercer factor a considerar es transformar los registros administrativos en una herramienta estratégica para el crecimiento empresarial. Ya que, cuando dichos procesos se digitalizan y se integran es posible crear proyecciones, tanto a corto como a mediano plazo.