Con la implementación de la inteligencia artificial en salud, se busca revolucionar el nivel de servicio que brinda dicho sector en todo el territorio nacional. Ya que la IA, se perfila como una de las tecnologías con mayor potencial, para impulsar la transformación de la industria.
Sin embargo, la realidad muestra que tanto los hospitales como las clínicas aún operan con una serie de procesos manuales y datos desconectados. A todo esto se agrega, una marcada escasez de talento digital, situación que deben solucionar la industria y el sector educativo.
“A nivel de salud, la IA empieza a mostrar más valor cuando ayuda a resolver fricciones muy concretas del sistema. Como en tiempos de respuesta, carga a nivel documental, trazabilidad de la información y soporte a decisiones”, aclaró Óscar Hernández Rosales, country manager en México y CEO LATAM de Bluetab.
En enero de 2026, la Secretaría de Salud anunció que el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias integró software de IA en estudios de imagen. Por esto, la inteligencia artificial en salud impulsa una de las transformaciones más radicales en la historia de este segmento.
Uno de los principales objetivos del proyecto, es apoyar la detección temprana de cáncer de pulmón, tuberculosis y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Algunos expertos señalan, que es importante depurar la información administrativa y generar bases de datos.
Algo que podría reducir hasta en 30 % los costos operativos de los hospitales, es así como la eficiencia se convierte en el motor de transformación. A nivel global, el mercado de la IA en salud muestra un crecimiento acelerado, debido al valor que puede aportar a su operación.
Un mejor nivel de atención adoptando inteligencia artificial en salud
De acuerdo con Statista, el valor de mercado de la inteligencia artificial en salud podría pasar de 11 mil millones de dólares (MMDD) en 2021 a 187 MMDD en 2030. Sin embargo, México enfrenta un reto estructural a nivel de calidad, organización e interoperabilidad de los datos.
Si bien algunas instituciones públicas ya comenzaron a explorar el potencial de la IA, en esta vertical gran parte de la data clínica y administrativa sigue fragmentada. Entre una serie de sistemas y formatos, dicha dispersión limita tanto la trazabilidad como el valor de los datos.
“Para que esto suceda de forma sostenible, primero hay que ordenar los datos, asegurar su calidad y construir una gobernanza que permita usarlos con confianza. En salud, el valor de la IA depende de la capacidad de convertir información fragmentada en una base útil, que sea confiable y accionable”, acotó el directivo.
Con los datos desestructurados, se reduce la capacidad de convertirlos en decisiones útiles. Y esto es algo que se debe considerar, al momento de implementar inteligencia artificial en salud. Para especialistas como Bluetab, la conversación debe iniciar en el área de operación.
En resumen, el desafío no es imaginar lo que la tecnología puede hacer sino construir todas las condiciones, para que funcione en un entorno complejo. Además, el contexto financiero añade presión, ya que el Informe Panorama de la Salud 2025 de la OCDE revela unos retos.
Debido a que México destina apenas 5,9 % de su PIB a salud, frente al promedio de 9,3 % en la OCDE. Finalmente, el gasto per cápita es de 1588 dólares, muy por debajo de los 5967 de promedio a nivel global, estos datos hacen evidente las áreas de mejora del sector nacional.