De acuerdo con NETSCOUT, los eventos deportivos de alto perfil representan un blanco atractivo para los ciberdelincuentes. Por ello, los ciberataques y el mundial de fútbol irán de la mano durante los próximos meses.
Los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS), que pueden afectar tanto la infraestructura física como digital del torneo, son los más comunes.
“La Copa del Mundo será una vitrina no sólo para los países anfitriones, sino también para las capacidades tecnológicas y de ciberseguridad que demuestren. México debe prepararse desde ahora para garantizar no solo la seguridad física, sino también la continuidad digital del evento. La superficie de ataque será enorme y la prevención será clave para evitar interrupciones masivas o daños reputacionales”, señaló Jorge Tsuchiya, director regional de NETSCOUT en México.
Ciberseguridad: el partido que ya comenzó
Aunque el torneo aún está a cinco meses de distancia, la amenaza ya está en juego.
NETSCOUT advierte que, siguiendo el comportamiento observado en competencias anteriores, los ciberataques suelen comenzar mucho antes del evento.
Durante los meses previos, los actores maliciosos ejecutan campañas de reconocimiento y prueba, evaluando debilidades en la infraestructura digital de:
- Proveedores de servicios de internet (ISP)
- Sistemas de retransmisión y streaming
- Redes de telecomunicaciones en las sedes
- Sistemas de boletaje electrónico, pagos y apps oficiales
- Servicios públicos como energía, transporte y seguridad
“Los ataques DDoS son una de las armas favoritas de los atacantes por su capacidad de causar interrupciones masivas, dañar reputaciones de marca y generar pérdidas millonarias. La superficie de ataque se amplía cuando hay múltiples sedes, múltiples países, cientos de proveedores y millones de dispositivos conectados”, agregó Tsuchiya.
Ciberataques y el Mundial de Fútbol son catalizadores de inversión
Además de una fiesta deportiva, el Mundial será una prueba de fuego para los ecosistemas digitales de los países sede.
México, como anfitrión clave, tiene la oportunidad de convertir esta coyuntura en un acelerador de inversión en ciberresiliencia y fortalecimiento tecnológico.
NETSCOUT recomienda a organizadores, patrocinadores, ISPs, empresas tecnológicas y autoridades gubernamentales:
-Adoptar sistemas de protección basados en inteligencia artificial y mitigación automática.
-Fortalecer redes de monitoreo y respuesta en tiempo real.
–Establecer colaboración activa entre sector público y privado para intercambiar inteligencia de amenazas.
-Realizar simulacros, auditorías y pruebas de estrés digital con anticipación.
Aprender del pasado para anticiparse al futuro
Desde los Juegos Olímpicos de Londres 2012 hasta la EURO 2024 en Alemania, los eventos deportivos globales han sido blanco habitual de ciberataques.
La escala y visibilidad del Mundial de Fútbol 2026 lo convierten en uno de los objetivos más atractivos del mundo para los actores maliciosos. Con una huella geográfica distribuida que ofrece más puntos de entrada que cualquier otro evento similar.
Entre las amenazas más serias se encuentran los ataques DDoS dirigidos a interrumpir operaciones clave en momentos críticos.
Analizar los ataques pasados ayuda a identificar vulnerabilidades y anticipar tácticas futuras. Lo que es esencial para proteger datos, operaciones y reputación. La colaboración entre actores clave será vital para mejorar las defensas.
“Con el inicio del Mundial programado para el 11 de junio de 2026, organizadores, patrocinadores y proveedores de infraestructura crítica tienen menos de un año para garantizar que están listos para recibir al mundo… actores maliciosos incluidos”, concluyó Tsuchiya.