En su sexta edición, el Informe de Madurez Digital en México (IMD 2026) reveló que las empresas mexicanas participantes en el análisis alcanzaron un 47% de madurez digital: el mayor avance registrado desde que se publica el estudio, con una ganancia de 6 puntos porcentuales frente al 41% de 2025.
Sin embargo, el resultado sigue 22 puntos por debajo del nivel ideal de mercado (70%), lo que indica que las empresas mexicanas aún operan en una etapa intermedia de transformación digital.
Dicho informe es realizado por Needed Education, en alianza estratégica con KIO IT Services, y en colaboración con EY, la American Chamber de México y Fleet.
Ecosistema digital y CX, la prioridad
Cabe destacar que el avance de 2026 no es uniforme: está concentrado en frentes específicos.
A nivel de dimensiones, Ecosistema Digital (50%, +8%) y Marketing y Ventas centrados en el cliente (49%, +11%) lideran el crecimiento.
Centricidad en los Datos, pese a seguir rezagada (40 puntos por debajo de su ideal de 78%), registra el mayor crecimiento del año (+21%).
A nivel de áreas de trabajo, Producto casi duplica su puntaje (+98%), RRHH crece +60%, Data +54%, IT +39%, Marketing +31% y Operaciones +31%: la evidencia más clara de que la inversión digital está aterrizando en capacidades organizacionales reales.
IA sin llegar a una transformación de fondo
El debate sobre si adoptar la Inteligencia Artificial ya fue saldado. El IMD 2026 muestra que la mayoría de las empresas ingresó en una etapa de adopción extendida donde conviven el uso básico con el uso experimental.
Lograron mejoras puntuales y fragmentadas (casos pequeños que funcionan), pero que aún no generan una transformación de fondo.
Las organizaciones que están más avanzadas comparten cuatro condiciones:
- una historia larga de inversión en datos
- claridad sobre el caso de uso antes de elegir la herramienta
- gobernanza temprana
- involucramiento estratégico del liderazgo
“La inteligencia artificial y otras tecnologías están transformando industrias completas; sin embargo, el punto crítico es la parte humana. Si no se capacita al talento, si no se le enseña a sacar provecho, las capacidades quedan limitadas. Por eso, más allá de la tecnología, la verdadera disrupción va a venir de cuánto inviertas en desarrollar a las personas para usarla bien”, precisó Juan Solana, socio de Clientes e Industrias en EY Latinoamérica.
El impacto financiero aún no llega
El informe también documenta que la productividad mejora de manera demostrable donde la IA se implementa con rigor: reducciones de entre el 40% y el 80% en tiempos de proceso y duplicación de capacidad operativa con el mismo equipo.
Sin embargo, convertir esa productividad en impacto financiero trazable sigue siendo el desafío central.
“Muchas organizaciones están cayendo en lo que llamo el ‘purgatorio de los pilotos’: hacen pilotos sin parar, consumen recursos y atención, pero no dan el salto; se quedan en la experimentación sin avanzar hacia la implementación masiva”, sostuvo Bruno Juanes Garate, CEO de KIO IT Services.
En pañales en adopción de IA
Los datos globales son reveladores: según S&P, el 42% de las empresas abandonó la mayoría de sus iniciativas de IA en 2025, frente al 17% en 2024.
El estudio también alerta sobre el rezago estructural de México.
En este sentido, el país se encuentra entre tres y cinco años detrás de los mercados líderes en adopción real de IA.
Las principales causas identificables son la infraestructura de data centers insuficiente, presupuesto IT destinado a IA del 2% al 10% (versus el 20-30% de EE.UU.), y un tejido empresarial compuesto en un 99% por PyMES, sobre las que no hay datos confiables de integración.
“Lo más valioso de medir nuestra madurez digital no es el número: es que nos obliga a decidir con información y no a ciegas. Un diagnóstico solo importa si cambia una decisión, y la que este estudio debería detonar es clara: en qué habilidades de nuestra gente vamos a invertir para estar listos cuando la tecnología toque la puerta”, añadió Gerardo Álvarez del Castillo, Co-Foundador de Fleet.
El directivo de Fleet aclaró que por años, las organizaciones han contabilizado a las personas como un gasto. Ante esto, su propuesta dejar de verlas como una línea que se recorta y empezar a verlas como la mayor palanca de valor que el management tiene en sus manos.
“Desarrollar esas habilidades es bueno para nuestras empresas y, al mismo tiempo, para la carrera de cada persona. No conozco mejor inversión para construir un México más próspero, justo y equitativo”, concluyó.