Se estima que el regreso a clases 2026 generó una derrama económica de alrededor de 144 mil millones de pesos, para el comercio minorista local. Así, este nuevo ciclo escolar que inició este 31 de agosto, movilizó a cerca de 24 millones de estudiantes.
Esto según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), con ello se convierte en uno de los periodos anuales que funciona como un detonador de negocio. Ya que las familias mexicanas realizan múltiples compras, que incluyen soluciones tecnológicas.
“Ya dejó de ser una temporada exclusiva de la papelería, debido a que se involucran múltiples categorías. Soluciones que deben estar disponibles al mismo tiempo y en el lugar correcto, por ello es importante anticiparse a la demanda”, dijo Javier Moreira, CEO de Teamcore.
De este modo, el Regreso a Clases 2026 es un motor de negocio para toda la industria productiva que opera en el país. Por esto, el gasto promedio en útiles se estimó entre 300 y 600 pesos por estudiante, todo ello sin considerar los otros gastos adicionales.
Sin embargo, la concentración de diversas compras en pocas semanas pone a prueba la capacidad operativa de fabricantes y cadenas de retail. Para el sector comercial, el desafío va mucho más allá de solamente atender un incremento a nivel de las ventas.
Industria retail crece con el regreso a clases 2026
Si bien, la demanda del regreso a clases 2026, se concentra en unas pocas semanas y atraviesa múltiples categorías. Así se presentan variaciones entre regiones y formato por ello, es necesario definir estrategias que respondan a las demandas del mercado.
A diferencia de temporadas como Hot Sale o El Buen Fin, donde las promociones son el principal atractivo. El Back to School, se enfoca en necesidades específicas y a una ventana limitada, debido a que se deben resolver antes del propio inicio de las clases.
“También, es necesario ejecutar correctamente las estrategias de los puntos de venta físicos, ya que es un aspecto determinante. Sin embargo, el verdadero valor está en la capacidad de convertir la información en acciones concretas, para generar un mayor volumen de rentabilidad”, acotó Moreira.
Frente a la complejidad estratégica del regreso a clases 2026, el ecosistema comercial de fabricantes, mayoristas y distribuidores deben tomar medidas al respecto. Ya que, se hace necesario coordinar simultáneamente la disponibilidad de ciertas categorías.
Finalmente, el desafío se intensifica ya que contar con inventario general no garantiza tener el producto correcto en la tienda, donde hay demanda. Otro factor a considerar es la variación regional, el cual puede provocar quiebres de stock y en disponibilidad.
