En la actualidad, el mercado local demanda de arquitectos de infraestructuras inteligentes, para dar seguimiento de sus necesidades de adopción de IA. Dicho panorama, se traduce en una gran oportunidad comercial, tanto para canales como resellers e integradores de valor.
Debido a que la inteligencia artificial (IA), ya dejó de ser solamente una capa de TI más, para convertirse en un motor de transformación de la infraestructura digital. En el mercado local, este proceso de transición abre oportunidades comerciales para el ecosistema de distribución.
Es decir, tanto integradores como resellers e integradores tienen la posibilidad de generar un margen de rentabilidad atractivo, para sus empresas. Sin embargo, se requiere replantear las estrategias de negocio bajo un enfoque basado en la especialización y entrega de servicios.
También, es necesario participar en el rediseño de los centros de datos para habilitar cargas de alta densidad. Donde tanto la energía como el enfriamiento y la continuidad operativa, se vuelven críticos, es así que se requiere de estos arquitectos de infraestructuras inteligentes.
A nivel general, el crecimiento de la inteligencia artificial (IA) presiona a la infraestructuras y plataformas de conectividad. Según cifras de la Agencia Internacional de Energía (IEA), en los centros de datos se consumieron 415 TWh en 2024 y podrían superar los 900 TWh, en 2030.
Dicho incremento no solo implica mayor consumo, sino arquitecturas más complejas a nivel de racks con densidades significativamente superiores. A lo que deben agregarse, una serie de requerimientos, tanto de redundancia como de gestión térmica mucho más exigentes.
Se debe preparar a más arquitectos de infraestructuras inteligentes
Ante este entorno, es necesario crear profesionales que sean arquitectos de infraestructuras inteligentes. Tanto canales como integradores deben apostar por evolucionar, debido a que la IA requiere de consultores, que conecten las necesidades de negocio con dicha tecnología.
Es por esto que el integrador deja de ser simplemente un proveedor, para convertirse en un asesor técnico estratégico y orquestador de soluciones de multitecnología. Adicionalmente, se debe asumir el rol de socio de continuidad operativa, para toda su base de consumidores.
Cabe destacar, que dicho enfoque implica invertir en certificaciones, alianzas tecnológicas y capacidades consultivas. Ya que esto permite tener una mayor participación, desde la etapa de diseño hasta la operación de los proyectos, así se genera mayor valor para las empresas.
De este modo, los arquitectos de infraestructuras inteligentes tienen un amplio potencial de negocio a corto, mediano y largo plazo. Ya que la adopción de la IA redefine el segmento de los centros de datos, con esto también se debe replantear el valor que aportan los canales.
En México, la combinación de una demanda creciente y las necesidades de la infraestructura local crea una oportunidad tangible, para los integradores. Sin embargo, solo los que tengan la capacidad de evolucionar con modelos de alto valor, serán los más rentables del mercado.
Finalmente, desde Schneider Electric observamos que los entornos de inteligencia artificial están elevando la exigencia sobre los sistemas eléctricos y de respaldo. Algo que impulsa la evolución hacia soluciones integradas, tanto del consumo de energía como de su monitoreo.
Por Carlos Jaime, senior manager de Ventas y Distribución en Schneider Electric para el área de Secure Power en México