Actualmente, el talento femenino en tecnología consolida su presencia en este sector aunque su permanencia y crecimiento dependen de condiciones estructurales. Qué no han evolucionado, al mismo ritmo que el sector productivo requiere y demanda.
De hecho, ahora más mujeres participan en procesos para posiciones senior y áreas altamente especializadas. Como datos, infraestructura, desarrollo y ciberseguridad, sin embargo la evolución no es homogénea y hay sesgos en modelos de evaluación.
“Hoy en día el reto ya no es únicamente atraer talento femenino, sino construir las condiciones reales. Para que más mujeres puedan desarrollarse, liderar y permanecer en dicho sector”, declaró Karina Arroyo, gerente de Adquisición de Talento de KTSA.
Datos internos de KPMG Technology Services Americas (KTSA), revelan que el 29.5 % de sus contrataciones en el año fiscal en curso fueron mujeres. Es así que, el talento femenino en tecnología aunque representa un avance gradual aún persisten desafíos.
Ya que se trata de un sector históricamente dominado por hombres, por eso ampliar el acceso no garantiza, por sí solo, el desarrollo y la permanencia. En este sentido, la directiva identifica cinco claves para impulsar carreras más equitativas en este sector.
La primera es revisar los sesgos desde el origen, redefiniendo perfiles, así como los criterios de liderazgo y trayectorias de éxito. Para ampliar el acceso, sin limitar todo el potencial desde el inicio. La segunda, es tener acceso temprano a experiencias clave.
La industria debe impulsar al talento femenino en tecnología
El análisis sobre el talento femenino en tecnología, también advierte que hablar de avance sin hablar de permanencia es insuficiente. La sostenibilidad de las carreras de las mujeres en TI depende de estructuras, que acompañen el desarrollo en el tiempo.
Que incluye, la participación en proyectos de alto impacto, mentorías y roles técnicos desde etapas iniciales. Ya que esto resulta determinante, para acelerar aspectos clave como especialización o en áreas estratégicas como inteligencia artificial o seguridad.
“Sin duda, el verdadero cambio ocurre cuando existen oportunidades claras para el crecimiento, desde etapas tempranas en proyectos técnicos. Es importante destacar la importancia de diseñar trayectorias, que no se limiten a la atracción inicial de talento”, acotó Arroyo.
Por su parte, la tercera clave apunta a alinear los esquemas laborales a la realidad del talento femenino en tecnología. Así la flexibilidad dejó de ser un beneficio adicional y hoy modelos híbridos, bienestar y balance vida-trabajo, son factores más decisivos.
Esto al momento de atraer y retener profesionales especializados, así la cuarta clave es desarrollar habilidades técnicas y humanas de forma integral. Y en capacidades de datos, nube o desarrollo, esto es indispensable para fortalecer ciertas competencias.
Finalmente, la quinta clave se centra en construir sistemas por encima de iniciativas aisladas. Debido a que la inclusión sostenible exige un enfoque integral que combine acceso a oportunidades, liderazgo incluyente con un acompañamiento profesional.
