De acuerdo con información que circula en línea, Apple demandó a OpenAI por una presunta situación relacionada con el robo de información confidencial. Así, el litigio se centra en la filtración, tanto de documentos como de diseños internos de la firma.
Esto es atribuido a dos exempleados, que un poco después de salir de la compañía, fueron contratados por el desarrollador de ChatGPT. Al respecto, en este documento legal, dicha contratación habría servido como vía para obtener secretos corporativos.
Al respecto, Apple subrayó que no cuestiona la legalidad de contratar a sus antiguos colaboradores, sino el uso indebido del proceso. Para tener acceso a piezas físicas, conocimientos internos y proyectos que aún no son lanzados al mercado en general.
Con esto, la acusación plantea un escenario de espionaje corporativo en un nicho de la industria altamente competitivo. Así, la demanda se presentó el pasado diez de julio en un tribunal federal del estado de California, es así como inició dicho proceso.
La relación entre ambas empresas ya mostraba tensiones, sin embargo ahora Apple demandó a OpenAI por el mal uso de información sensible. Adicionalmente, se debe tener en cuenta, que la firma del iPhone no paga por usar ChatGPT en sus equipos.
Por esto, en la querella se señala directamente al actual CEO de OpenAI, quién es Sam Altman. Por habilitar medidas de robo informático, todo ello bajo la presión del grupo de inversionistas, el cual exigen resultados inmediatos de una manera rápida.
Industria de IA se sacude ya que Apple demandó a OpenAI
Parte del acuerdo entre ambas empresas, es que la firma de la manzana ofrecería publicidad para la solución de inteligencia artificial. De acuerdo con ciertos analistas, esto generó fricciones en esta alianza, sin embargo ahora Apple demandó a OpenAI.
El contexto de la disputa coincide con las transformaciones profundas en la industria tecnológica, puntualmente en la inteligencia artificial. Con esto, Apple busca reforzar su autosuficiencia en manufactura y reducir la dependencia de los chips de NVIDIA.
Por su parte, OpenAI explora la posibilidad de fabricar equipos móviles con ChatGPT integrado pero el caso refleja un patrón de demandas en su contra. Ya que en meses recientes, la empresa enfrentó acusaciones por la violación de propiedad intelectual.
Entre las que se destaca, la querella de Penguin Random House así como la acción fallida de Elon Musk. Es así que, Apple demandó a OpenAI por la ambigüedad sobre qué información pueden extraer estos modelos, algo que genera más incertidumbre.
De este modo, OpenAI se encuentra en el centro de un debate ético sobre los límites jurídicos de la propia inteligencia artificial. Así, la presión de los inversionistas es otro factor clave dentro del proceso de demanda, que presentó la empresa de California.
Finalmente, con esta disputa se abre un nuevo capítulo en la gestión de la IA la cual va más allá de los tribunales. Ya que el caso refleja la tensión entre la necesidad de avanzar en la tecnología, con la obligación de respetar estos límites legales y éticos.
Por Ali Figueroa/Notipress
