Actualmente, el padrón celular en México genera algunas dudas debido al manejo de datos personales. A pesar de que los bancos, fintechs y otras plataformas ya tienen información de nivel confidencial, tales como la CURP, biometría así como la ubicación y eso crea contrastes.
Con ello, se pone a la privacidad en el centro del debate público sin embargo se expone una contradicción en la percepción ciudadana sobre la información personal. Al respecto algunos usuarios expresan su desconfianza, ante el registro obligatorio de líneas y datos como CURP.
“Ese rechazo suele concentrarse a nivel de telecomunicaciones, aunque el ecosistema digital ya opera con esquemas similares en otros sectores. Ya que actualmente, compartimos dicha información en las aplicaciones bancarias”, dijo Rocío Villanueva, directora general de Mujer Móvil.
Es así como, el padrón celular en México emplea procesos familiares para el mercado ya que integra mecanismos de validación de otros servicios. A esto, se deben agregar los costos por registro que va de 3.50 a 12.50 pesos, dichos costos deben ser cubiertos por los operadores.
Otro de los grandes cuestionamientos del mercado, tiene que ver con que sucede con toda la información ya que está registrada. Con esto, la protección de los datos sensibles se hace más relevante cuando se considera que algunas aplicaciones integran ubicación y seguridad.
“Dicha discusión pública suele enfocarse solo en una parte del problema, es decir no vemos todo el bosque, sino solamente un árbol. Es así que algunas empresas del sector recurren a plataformas especializadas en biometría, de igual manera que lo hacen los bancos y otras fintechs”, acotó la directiva.
¿Qué tan seguro es el padrón celular en México?
Uno de los principales desafíos del padrón celular en México consiste en comunicar mejor y con mayor claridad, qué datos se validan durante el trámite. Y cómo estos se vinculan a los número de teléfono tras concluir el proceso, ya que eso implica la privacidad de los usuarios.
Ya sean identificaciones oficiales, factores biométricos o la propia ubicación, ya son parte de los datos que los consumidores comparten en diversas aplicaciones. Sin embargo esto no es suficiente, para generar un mayor nivel de confianza entre los usuarios de telefonía portátil.
“Para los operadores, dicho proceso consiste en la validación de la identidad de los usuarios sin conservar los archivos empleados para esa revisión. Es decir, no se pueden conservar ni datos biométricos, imágenes u otro tipo de datos, lo recomendable es quedarse con el CURP y el número de INE”, señaló Villanueva.
En resumen, el debate público sobre el padrón celular en México va más allá del registro de las líneas como algo obligatorio. Debido a que se abre una comparación con las prácticas ya normalizadas en servicios financieros y plataformas digitales, donde ya resulta ser cotidiano.
Finalmente, el contraste entre el temor que genera el operador telefónico con la aceptación previa de mecanismos similares en bancos y fintech. Concentra una parte central del debate actual sobre privacidad, seguridad y uso de la información personal de los usuarios locales.
“El registro debería generarnos mayor seguridad, ya que será posible rastrear líneas usadas en extorsiones. Así cuando alguien reporte un número relacionado con ese delito, el sistema podría identificar a quién pertenece la línea o darla de baja, si no está asociada a nadie. Pero aún existe desconfianza”, finalizó el directivo.
Por: Carlos Ortiz/Notipress