En el más reciente reporte de Kyndryl, se mostró que la fuerza laboral será decisiva para tener una mejor adopción de inteligencia artificial. Es decir, esto ya no depende únicamente de estrategias o tecnologías, sino del rediseño de las cargas de trabajo.
Al respecto, las organizaciones deben tener la capacidad de rediseñar el trabajo y la habilidad de gestionar los cambios de manera integral. Lo anterior, se dio a conocer como parte del segundo Informe anual para la Preparación de Personas de Kyndryl.
“Nos encontramos en un momento crítico para las empresas globales, que luchan en su proceso de adopción de la IA. Sin embargo están descubriendo que sus mayores activos, su base de talento, necesitan una mayor atención”, afirmó Kim Basille, CIO de Kyndryl.
En dicho estudio, se contó con la participación de 1100 líderes empresariales y tecnológicos de ocho diferentes países. A nivel general, dicho reporte mostró que la fuerza laboral será decisiva a nivel de capacitación y el desarrollo de los empleados.
Cómo resumen, la investigación mostró una caída significativa en la preparación de las plantillas frente a la inteligencia artificial. Asì el resultado, es una creciente brecha entre expectativas y ejecución, una situación que requiere de medidas para mejorar.
“Debido a que la IA está remodelando el trabajo más rápido que las organizaciones, también debe evolucionar la base de talento. Así, la confianza en la IA puede construirse con ajustes en el modelo operativo y la gobernanza”, señaló Mark Paulek, director de Recursos Humanos en Kyndryl.
Para la adopción de IA la fuerza laboral será decisiva
Otro hallazgo clave tiene que ver con la inversión, ya que el gasto global en la IA se espera que alcance los 700 mil millones de dólares (MMDD) en 2026. Lo que refleja la urgencia de generar resultados tangibles, donde esta fuerza laboral será decisiva.
También se muestra que el 57 % de las organizaciones ya integran la IA en procesos centrales, frente al 35 % del año pasado. Sin embargo, solo 32 % alcanzó al menos uno de sus dos principales objetivos, mientras que solamente el 10 % logró ambos.
“Aquellas organizaciones que invierten en sus empleados, ya sea replanteando las responsabilidades o dedicando recursos a la mejora de habilidades. Serán capaces de guiar mejor su proceso de cambio, para obtener resultados positivos a un ritmo mucho mayor”, acotó Basille.
En resumen, la fuerza laboral será decisiva para impulsar el crecimiento del sector productivo en la era de la inteligencia artificial. Por esto, su preparación se considera el factor más desafiante, con solo el 23 % de las empresas ya están listas para la IA.
Finalmente, el informe de Kyndryl destaca que las empresas con políticas claras de gobernanza y monitoreo, van a generar mayor confianza en sus empleados. Es decir, el futuro de la IA dependerá tanto de la tecnología como de la preparación de los colaboradores.
“Los líderes que tengan la capacidad de alinear habilidades con el procesos de toma de decisiones, con esta nueva realidad. Van a lograr escalar, tanto la confianza como el rendimiento de manera conjunta. Sin embargo, esto depende de la integración de la tecnología y la capacitación”, finalizó Paulek.
