Y tú ¿Cómo operas?

06/04/15
 

Con el objetivo de cumplir sus responsabilidades comerciales y empresariales diarias, personas físicas y morales, optan por lo general por llevar a cabo sus reportes comerciales como personas físicas con actividad empresarial, operar a través de una sociedad mercantil u a través del régimen de incorporación fiscal.

En esta ocasión hablaremos en general de la constitución de las sociedades mercantiles, éstas operan principalmente bajo dos regímenes en nuestro país, siendo por lo general la sociedad de responsabilidad limitada (“S.R.L.”) y la sociedad anónima (“S.A.”). Por lo tanto las S.R.L. como S.A. optan por ser a su vez sociedades de capital variable de ahí que se les agregue este régimen especial o también conocido como de “C.V.”. En la actualidad y dependiendo del nivel de negocio e inversión podrán optarse por otro tipo de sociedades que existen dentro de nuestras leyes.

Ahora bien, las sociedades mercantiles en principio cuentan con personalidad y patrimonio propio, no habiendo en la actualidad un mínimo de capital social por lo que su constitución es una posibilidad al alcance de todos. El primer paso será que la sociedad cuente con un nombre, el cual irá acompañado del tipo social por el que se opte, la autoridad encargada de la autorización de la denominación es la Secretaría de Economía, posteriormente habrá que determinar por cuál tipo de régimen se optará -de los existentes en la legislación mercantil conforme a las necesidades de la sociedad-, esto dependerá de los requerimientos del negocio a establecer, monto de inversiones y perfiles de los socios o accionistas, siendo que cada tipo legal tiene sus características y obligaciones jurídico-corporativas así como particulares.

Posteriormente es importante comenzar con la elaboración de sus estatutos sociales, mismos que son los pilares que regirán el funcionamiento de la sociedad determinando entre otros puntos los siguientes rubros: capital social y sus aumentos, transmisión de acciones o partes sociales, derechos de preferencia o al tanto, emisión de acciones especiales, funcionamiento de la asamblea, designación y facultades del órgano de administración y en su caso órgano de vigilancia, reglas para su disolución y liquidación entre otras.

La mayoría las sociedades en México cuentan con estatutos con los parámetros mínimos que dispone la propia legislación mercantil, sin embargo es importante que se consideren las necesidades particulares de cada sociedad para la elaboración de los mismos, situación que distingue a corto y mediano plazo el funcionamiento de la sociedad, pudiendo preverse en sus cláusulas particulares como lo son las de arbitraje, quórums especiales, resoluciones protegidas, funcionarios, tipos de acciones o partes sociales, bloqueo en la toma de decisiones o cláusulas relacionadas con el Gobierno Corporativo y las buenas prácticas corporativas de las que nos gustaría hablar en otra ocasión.

Una vez que se tienen definidos los estatutos de la sociedad será necesario que estos se formalicen o protocolicen ante un fedatario público, como lo puede ser un Corredor Público el cual se encuentra facultado para actuar como tal en la constitución, modificación, escisión, fusión, disolución y liquidación y cualquier otro movimiento de sociedades mercantiles, pudiendo formalizar en una póliza los estatutos sociales en los que adicionalmente se deberá de hacer constar la estructura del capital social y aportaciones de cada uno de los accionistas o socios, así como los nombramientos del órgano de administración y órgano de vigilancia en su caso. Al igual que la redacción de los estatutos de la sociedad, es importante que los nombramientos de los anteriores órganos sea de acuerdo a las necesidades de la sociedad.

Finalmente será necesario que la póliza constitutiva se inscriba ante el Registro Público de Comercio correspondiente, principalmente para que la constitución de la sociedad sea oponible frente a terceros. Para cualquier asunto relacionado con la constitución o movimientos relacionados con una sociedad ya constituida no dude en contactarnos.

Artículo de colaboración

Autores: Antonio Zapata Vera y Fernando Shelley Fiorentino

Shelley & Fiorentino Abogados Contacto: azapata@s-f.com.mx