El Secreto del taller de Santa

22/12/15
 

¿Cómo hace Santa Claus para poder repartir millones de regalos a millones de niños por todo el mundo en tan poco tiempo? La duda es un clásico entre los niños que están en ese período fronterizo en el que todavía desean recibir los presentes navideños pero en el que, al mismo tiempo, dudan de la real existencia del mágico benefactor. Sin embargo, hoy existe una respuesta racional para darles: “Es que Santa Claus utiliza SAP HANA”.

Es cierto que detrás de la magia existe una industria gigantesca: un estudio de la firma de consultoría Deloitte determinó en las navidades pasadas que cada latinoamericano compra ocho regalos para estas fechas en promedio, a un costo de US$51 por presente. Es decir que sólo en la región estamos hablando de un volumen de circulación de unos 4,800 millones de paquetes y a un movimiento económico superior a los US$30,000 millones, todo concentrado en apenas unos pocos días.

Supongamos que todo ese movimiento estuviese realmente en manos de una única organización que, para colmo de complejidades logísticas, tiene su sede central en el Polo Norte. Gracias a la plataforma de computación in-memory SAP HANA, capaz de procesar enormes volúmenes de información en tiempo real, a partir de noviembre o diciembre ya podría comenzar a procesar las cartas de los pequeños más ansiosos. En base a esos primeros pedidos y a información histórica, Santa Claus genera modelos predictivos para determinar qué materiales debe comprar para construir los juguetes y en qué cantidades. La precisión de los pronósticos le garantizará un inventario acorde a las necesidades: no faltarán materiales necesarios ni habrá excedentes importantes. Gracias a este modelo predictivo de generación de demanda, se ahorra lo que podría ser el clásico dolor de cabeza: el de los niños que envían su carta a último momento, lo que dispara el proceso de “atención de pedidos de emergencia”.

Pero este no es el único beneficio que logra la compañía del Polo Norte con la transformación digital. Además de la optimización del esquema de supply chain, Santa Claus incrementó la productividad de todos sus duendes. Por un lado, porque logró diseñar, gracias a herramientas de gestión de capital humano, grupos de trabajadores con los mejores talentos para cada especialidad. Además, al combinarlo con los mencionados modelos predictivos, se asegura que cada miembro de su equipo está abocado a un juguete que realmente va a ser demandado y que no quedará destinado a dormir en un estante hasta la Navidad siguiente. Los renos, por su parte, se vieron favorecidos gracias a un sistema de logística que permite construir el mejor recorrido posible, disminuyendo el tiempo necesario para completar las entregas. Con todas estas herramientas, Santa Claus logró minimizar los errores en la producción e incrementar la satisfacción de todos sus clientes. Así, completó su principal objetivo de negocio: que todos los niños reciban lo que solicitaron en tiempo y en forma.

En el mundo de los adultos, cada vez más organizaciones utilizan SAP HANA para implementar estas capacidades, agilizar sus operaciones, optimizar sus procesos y tomar decisiones, todo basado en información disponible en tiempo real. Pero volviendo al universo de fantasía, una advertencia final para darles a los niños: con tal capacidad de manejo de la información, hay que tener en cuenta que es muy probable que Santa Claus también se haya creado un tablero de control para determinar quiénes fueron los que no se portaron bien durante el año.

Artículo de colaboración

Autor: Desmond Mullarkey, Vicepresidente del Grupo de Soluciones de Plataformas de SAP Latinoamérica