Una nueva forma de identidad

Editorial. Septiembre de 2016
 

Por: Ricardo González

Recién finalizada la fiesta mundial del deporte en Brasil, comenzó una nueva era con la presentación de la siguiente estación olímpica a llevarse a cabo en Tokio, Japón en 2020. Una nueva era que no sólo toca los tintes deportivos u olímpicos, sino a mi entender, el nacimiento de una cultura de identidad que trasciende mucho más allá que los 2:20 minutos de duración del video presentado. Japón es un gigante milenario que en un reducido espacio de terreno dividido en más de 6,800 porciones entendió que su crecimiento podía ser hacía arriba únicamente, fincando en una historia espiritual, artística, visionaria e incluso violenta una cultura que hace del imperial sol naciente mucho más que samuráis, guerras, bombas atómicas y comercio. Tokio se presentó al mundo reinventado, mostró la cara que las generaciones vivientes no esperaban pero si deseaban, una nueva forma de identidad que da por sentado la tradición y cultura riquísima de los insulares orientales para dar paso a íconos como PacMan, Hello Kitty, Doraemon, Los Súper Campeones y el mismísimo Mario Bross que se fusionó inesperadamente con la principal autoridad de Japón, dejando claro que nos espera una avalancha de tecnología y modernidad que sin tapujos entregará a nuestra generación al Japón más genuino de nuestra época, una enorme apuesta que parece llevar buena mano y sobre todo una serie de sorpresas y enseñanzas aún no cuantificables.

Nos vemos el próximo mes, justo ahí o en un lugar mejor…